¡Sector privado tiene que ser competitivo!

Alicia Salgado

Alicia Salgado

Cuenta corriente

La presentación del Programa de Simplificación Administrativa, que involucra más de 700 acciones, los tres órdenes de gobierno y 16 secretarías y entidades para facilitar trámites, lo mismo que los programas de fortalecimiento del mercado interno que han sido presentados, como el de textil-vestido o el del acero en semanas previas, requieren también una fuerte conciencia del sector privado de garantizar precios competitivos. No por fortalecer el mercado doméstico se adquirirán bienes y servicios en el sector público a costos no comparables en el mercado global.

Hablando del acero, este sector es clave para la competitividad de la industria, como lo ha comentado Sergio de la Maza, por lo que no descarte que en la Agencia Digital y en la Secretaría de Buen Gobierno se realice un ajuste al Análisis de Inteligencia de Mercados para contar con “marcadores de precios internacionales” para los insumos básicos necesarios comprados en México destinados a la infraestructura o servicios públicos. Si no hay costos competitivos en los productos de acero utilizados para construir lo que requiera Pemex y la CFE, la infraestructura de energía se encarece contra el bolsillo de los mexicanos. Le comento esto porque el compromiso de la administración Sheinbaum es adquirir la mayor parte de los insumos de acero de producción doméstica para la infraestructura, vivienda y, en general, obras de gran tamaño, pero resulta que el tubo manufacturado en México puede tener un sobrecosto alto contra el adquirido en Europa (no en China ni Asia) o incluso en Argentina o Brasil.

Por eso, los industriales que manufacturan en México buscan continuar con condiciones preferenciales en el T-MEC, pues el precio de venta doméstico pareciera incluir un copete adicional de precio no justificable. Por ejemplo, en la construcción de ductos de gas natural se compra tubería de acero, pero no pueden aumentar la proporción de compra de la producción nacional porque el sobrecosto de ésta va de 13% hasta 70%, que debe cargarse al valor de la infraestructura que se construye y es propiedad del Estado. Contra los europeos, la tubería nacional es entre 13 y 23% más cara; frente a la tubería turca, los nacionales son entre 15 y 29% más altos y, con India, son entre 51 y hasta 69% más onerosos. Sólo contra la tubería estadunidense son competitivos entre 6 y 15 por ciento.

No obstante el diferencial de costos, en cumplimiento del compromiso con la Presidenta para los proyectos de energía, al menos 30% de la tubería se ha venido asignando a proveedores mexicanos, justificable por razones logísticas, de tiempos de entrega del producto y para apoyar el contenido nacional en dichos proyectos —aunque los proyectos incurran en ese sobrecosto en la procura—.

Si la industria nacional del acero quiere lograr mayor contenido nacional de ese producto para los proyectos que se consideran parte del Plan México, todos le van a poner lupa al “encaje doméstico”. ¡Se trata de fair play!

DE FONDOS A FONDO

#Renovex… A propósito de la Ley de Economía Circular que entró recientemente en vigor, hay empresas como Legand, de Javier Garza Buffington, a través de su división Renovex, con infraestructura circular a escala industrial. Su planta de reciclaje en Nuevo León procesa más de 8,000 toneladas diarias de residuos urbanos, industriales y de construcción, que convierte en materiales aprovechables para cadenas de suministro.

Es uno de esos actores con capacidades que proveen insumos circulares certificados, trazables y competitivos, justo cuando la región más los necesita; algo que bien podría revisar la secretaria del Medio Ambiente, Alicia Bárcena, para replicarlo en el Parque de Reciclaje que quieren construir en Hidalgo. El modelo Renovex gestiona desde la recolección y la transferencia, con asociaciones público-privadas, el reciclaje de residuos para producir materiales secundarios que reducen la dependencia de insumos importados, generando mayor contenido regional para manufactura y la reducción de costos logísticos y exposición a la volatilidad global. ¡Reciclaje con propósito!