Para don Miguel Mancera y don Víctor Herrera

Alicia Salgado

Alicia Salgado

Cuenta corriente

Dos personajes para quienes la mejor realidad de México es el principal homenaje de su actuación pública y privada. Don Miguel Mancera Aguayo por ser el primer gobernador del Banco de México totalmente autónomo desde 1994; y el segundo, Víctor Herrera García, por haber sido uno de los fundadores del sistema de calificaciones crediticias soberanas y corporativas en México, dos acciones que transformaron el futuro de generaciones.

Solamente en el primer caso, el efecto que tuvo que el Banco de México tomara el control de su crédito interno y dejara de ser la caja chica del gobierno, para que su mandato fuera la estabilidad de precios, se tradujo en que, de 2020 a la fecha, seis años después de la transición, en México no se ha registrado, aun durante los años de pandemia, una inflación superior a un dígito. Esto quiere decir que alrededor de 60 millones de mexicanos, de los 140 que somos, no conocen el fenómeno de hiperinflaciones que sufrimos 45 millones nacidos entre 1960 y 1994. Lo recuerdo explicándome (con ojos de reportera financiera primeriza) en el pizarrón de un pequeño saloncito con buena mesa para escribir cómo se transformaría el Banxico en un organismo autónomo. El presidente Carlos Salinas envió la primera iniciativa en 1993, la reforma al 28 un año antes de la crisis financiera de diciembre de 1994, lapso en el que se sucedieron muchos cambios.

Se negociaba el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, la apertura económica era objetivo y los acuerdos de refinanciamiento de la deuda externa se construían sobre la base de construcción de una estructura macroeconómica que procurara la estabilidad del déficit público, el control de la deuda y contar con una institución que tuviera la capacidad autónoma de moderar y controlar el flujo del crédito del banco central, establecer un mecanismo de determinación de mercado del tipo de cambio y facilitar la regulación del sistema de pagos. Don Miguel se retiró de la función pública al vencer el primer mandato como gobernador autónomo en 1997 y le tocó la crisis financiera, pero también el desarrollo de los sistemas de transición que permitieron a sus sucesores abonar en favor de la confianza en el Banco de México como emisor monetario, administrador del flujo monetario y el equilibrio del sistema de estabilidad macroeconómica y financiera. Le gustaban los autos antiguos y apreciaba la modestia y sencillez en la vida personal. Descanse en paz.

El segundo, don Víctor Herrera García, cofundador de la primera calificadora de crédito autorizada en mayo de 1990 como una medida para aumentar la confianza en el mercado de valores al facilitar la evaluación por terceros especializados de toda emisión de papel comercial, soberano o subsoberano, al mercado de valores. Era difícil explicar el primer momento de CAVAL, la que sería comprada años más tarde por S&P.

La calificación de valores se tornó en un instrumento fundamental para la evaluación y también la toma de riesgo de los emisores públicos y privados de deuda, pero, sobre todo, en un contribuyente fundamental para fortalecer la confianza en el sistema financiero.

Recuerdo un momento muy difícil en octubre de 1993. México había conseguido un BB+ con perspectiva positiva, un escalón abajo del grado de inversión por S&P, era un momento extraordinario, pero ocurrió que el primero de enero de 1994 apareció en Chiapas el subcomandante Marcos. El grado de inversión no llegó sino hasta que Moody’s lo otorga en enero de 2000. Desde entonces se ha mantenido, algunas veces, como la coyuntura actual, con alfileres. Don Víctor me obsequió un unicornio de cerámica plateado cuando dejó S&P, lo conservo con gran aprecio. Descanse en paz.

DE FONDOS A FONDO

#AFAC... Todo el sector aéreo privado hace “moñitos” o “changuitos” para que el equipo de siete inspectores de la FAA, que inician la auditoría de seguridad aérea de la OACI, no encuentre elemento alguno para volver al viacrucis de la degradación de la calificación de seguridad aérea. La última vez que ocurrió fue el 25 de mayo de 2021, y no fue sino hasta el 14 de septiembre de 2023 cuando se recuperó. Dicen que el mismísimo titular de la SICT, Jesús Esteva, le puso lupa al equipo de Emiliano Avendaño. ¡Hagamos moños y persígnense tres veces!