Sin maquillaje / arlamont@msn.com.mx /19 de septiembre de 2025
LOS DERECHOS Los mexicanos que viajamos a EU ¿tenemos derechos? R. Le comparto con precaución que los viajeros mexicanos en aeropuertos de Estados Unidos tienen derechos importantes que deben conocer para facilitar su paso por la aduana y migración. Los oficiales de ...
LOS DERECHOS
Los mexicanos que viajamos a EU ¿tenemos derechos?
R. Le comparto (con precaución) que los viajeros mexicanos en aeropuertos de Estados Unidos tienen derechos importantes que deben conocer para facilitar su paso por la aduana y migración. Los oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) pueden detenerlo para hacer preguntas y revisar su equipaje y dispositivos electrónicos. Está obligado a responder preguntas básicas sobre su identidad. Si es ciudadano estadunidense o residente legal, puede negarse a responder preguntas adicionales sin temor a perder su entrada, pero la negación puede causar demoras.
Si es visitante con visa, debe responder todas las preguntas y mostrar sus documentos. Está prohibida la discriminación por raza, etnia o nacionalidad. Tiene derecho a pedir que le expliquen cualquier documento antes de firmarlo. No tiene derecho a un abogado durante la entrevista en el aeropuerto.
Las autoridades pueden pedirle que desbloquee dispositivos electrónicos, pero puede desbloquearlos sin revelar su contraseña. Evite llevar efectivo en exceso para no generar sospechas. Si le niegan la entrada y teme persecución en México, puede solicitar asilo. Adicionalmente, le recomendamos organizar sus documentos para un acceso fácil y considerar programas como Global Entry para agilizar el proceso.
Conocer y respetar estos derechos le ayudará a tener un viaje más seguro y sin problemas. Es importante notar que tener una visa no concede el derecho automático para ingresar a EU.
SOBREVALORADOS
¿Quiénes diría usted que son artistas del ramo musical que están sobrevalorados?
R. Es cuestión de gusto, pero en la historia musical de México, abundan talentos que han marcado generaciones. Pero también existen casos donde el micrófono parece haber sido una mala idea. Esta cápsula no busca escarnio, sino reflexión sobre los límites del arte cuando la técnica, la voz o la composición simplemente no alcanzan.
El Grupo Marrano encabeza la lista: letras explícitas sin estructura musical, más provocación que propuesta. Cuauhtémoc Blanco, ídolo del futbol, incursionó en el canto con resultados anecdóticos; su voz plana y sin formación musical lo dejaron fuera del juego artístico. David Zepeda, actor de telenovelas, lanzó discos que terminaron almacenados por falta de ventas; su estilo genérico y voz sin matices no convencieron ni al público ni a la crítica. Eiza González, en su etapa musical juvenil, ofreció pop sobreproducido y sin identidad sonora. Aunque hoy brilla en Hollywood, su incursión musical fue efímera y poco sólida. Finalmente, el llamado “rockcito comercial” —bandas que repiten fórmulas sin riesgo ni profundidad— ha sido señalado por críticos como Hugo García Michel por su artificiosidad y falta de autenticidad. Estos casos ilustran que la fama no garantiza calidad artística. Y que, en México, el público sabe distinguir entre el eco de la popularidad y el verdadero sonido del talento.
LA LIBERTAD
¿Cómo andamos con la libertad de prensa en México, progresamos o retrocedemos? A mí se me hace que lo segundo.
R. Retrocedemos. De acuerdo con las últimas estadísticas, nuestro continente ya no tiene ningún país en verde en el mapa de la libertad de prensa. Costa Rica (bajando 15 puestos, al 23) fue el último país de la región en tener una situación clasificada como “buena”, pero su clasificación ha cambiado tras caer cinco puestos debido a una fuerte caída en su puntuación política (bajando 15,68 puntos), y ahora ocupa un puesto inferior al de Canadá (subiendo cuatro puestos, al 15). México (128) ha descendido otro puesto este año y ahora tiene el mayor número de periodistas desaparecidos del mundo (28 en los últimos 20 años). Cuba (172), donde la censura se ha intensificado de nuevo y la prensa sigue siendo un monopolio estatal, sigue teniendo la clasificación más baja de la región, al igual que en 2022.
