Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 23 septiembre 2025

CERRADOS ¿Es cierto que mucho tiempo del día pasamos despiertos, pero estamos con los ojos cerrados? R. Así es, y debido a cierres breves, pero frecuentes, pasamos alrededor de 10% de las horas despiertos con los ojos cerrados. La causa principal es el parpadeo. En ...

CERRADOS

¿Es cierto que mucho tiempo del día pasamos despiertos, pero estamos con los ojos cerrados?

R. Así es, y debido a cierres breves, pero frecuentes, pasamos alrededor de 10% de las horas despiertos con los ojos cerrados. La causa principal es el parpadeo.

En promedio, las personas parpadean entre 15 y 20 veces por minuto, y cada parpadeo dura de 0.1 a 0.4 segundos. A lo largo del día esto puede sumar hasta 16 mil parpadeos, lo que equivale a unos 27 a ciento siete minutos con los ojos cerrados.

Sin embargo, el parpadeo no es el único motivo. A menudo cerramos los ojos al pensar, concentrarnos o recordar. Los investigadores señalan que esto ayuda a dirigir la atención hacia adentro y libera más energía mental para tareas cognitivas. De hecho, los estudios muestran que la memoria y la resolución de problemas pueden mejorar con los ojos cerrados, además de impulsar la creatividad.

Las emociones también influyen. Muchas personas cierran los ojos al reír, llorar o estornudar. Otros lo hacen de manera intencional durante la oración, la meditación o los ejercicios de relajación. Asimismo, se cierran brevemente al saborear la comida, disfrutar música, lavarse la cara o maquillarse. Factores ambientales como el sol intenso, el viento o el polvo también provocan cierres protectores.

En conjunto, estas acciones muestran que, incluso estando plenamente despierto, pasas más tiempo del esperado con los ojos cerrados.

BBQ Y BARBACOA

Señor La Mont ¿son los mismos la americana BBQ, que nuestra barbacoa?

R.  BBQ o barbecue se traduce al español principalmente como barbacoa o parrillada. Barbacoa es un término usado para referirse tanto al método de cocinar carne lentamente con humo como al evento social donde se cocina y come así.

Parrillada es otra palabra que se usa para la barbacoa, especialmente enfocada en la acción de asar a la parrilla. Asado también es un término regional en América Latina para este tipo de comida o reunión.

Aunque la palabra barbecue dio origen a ambas tradiciones, la BBQ de Estados Unidos y la barbacoa mexicana evolucionaron por caminos tan distintos como sus sabores.

En el sur de Estados Unidos, la BBQ es casi religión. Se cocina a fuego indirecto, con leña seleccionada y paciencia de horas.

El cerdo, la res y el pollo se transforman en cortes jugosos, ahumados y cubiertos con salsas que van del dulce al picante. Es una celebración al aire libre, con mesas largas, frijoles dulces, pan de maíz y ensalada de col. Cada estado defiende su estilo como si fuera patrimonio intangible: Carolina del Norte con su vinagre, Texas con su brisket, y Kansas City con su salsa espesa.

En México, la barbacoa es otra cosa. Es tierra, es maguey, es domingo. Se cocina bajo tierra, en hornos cavados y cubiertos con pencas, donde el borrego o el chivo se cuecen en su propio jugo, envueltos en hierbas y secretos familiares. No hay salsas elaboradas ni guarniciones sofisticadas: hay tortillas calientes, salsa de molcajete, cebolla, cilantro y un consomé que reconforta. Es un ritual que empieza de madrugada y termina en taco.

Ambas tradiciones comparten el fuego lento, pero no el contexto. La BBQ es espectáculo y competencia; la barbacoa, ceremonia y comunidad. Una se sirve en platos, la otra en tacos. Una se acompaña con cerveza fría, la otra con consomé caliente. Y, sin embargo, ambas nos recuerdan que cocinar despacio es también una forma de convivir.

Temas: