Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 21 de julio de 2024
LOS ETERNOS PLÁSTICOSDon Alfred, este tema de los plásticos eternos me ha llamado mucho la atención y quisiera pedirle si me puede ampliar el proceso desde donde se inicia hasta donde acaba. R. Con gusto y aprovechando información actualizada compartida por ...
LOS ETERNOS PLÁSTICOS
Don Alfred, este tema de los plásticos eternos me ha llamado mucho la atención y quisiera pedirle si me puede ampliar el proceso desde donde se inicia hasta donde acaba.
R. Con gusto y aprovechando información actualizada compartida por Greenpeace, siempre una fuente de plena confianza y con el corazón puesto en su lugar: un reciente informe destaca un problema crítico: el reciclaje puede aumentar la toxicidad de los plásticos. A pesar de la creencia popular, los plásticos reciclados a menudo contienen niveles más altos de sustancias químicas dañinas. Estas sustancias pueden envenenar a las personas y contaminar comunidades. Algunos ejemplos incluyen retardantes de llama tóxicos, benceno, carcinógenos y disruptores endocrinos. Los plásticos reciclados acumulan estas sustancias peligrosas de tres maneras principales: a través de la contaminación directa (cuando el plástico virgen original contenía químicos tóxicos), la lixiviación (donde las sustancias químicas se filtran del plástico durante su uso) y el calentamiento durante el proceso de reciclaje (que puede liberar toxinas). Los consumidores, las comunidades afectadas y los trabajadores del reciclaje están en riesgo. El informe insta a repensar nuestro enfoque hacia el reciclaje de plásticos para proteger nuestra salud y el medio ambiente.
Origen y composición del plástico: 99% del plástico nuevo proviene de petróleo, carbón y combustibles fósiles. Durante su fabricación, se liberan toxinas y carcinógenos al aire, afectando principalmente a los trabajadores de las plantas y a las comunidades aledañas. El impacto en los consumidores se produce al interactuar con plásticos en envases de alimentos, bolsas, ropa y juguetes. Cabe destacar que menos de 5% del plástico se recicla, y la mayoría termina en vertederos o se incinera. En resumen, el ciclo de vida del plástico es tóxico y poco sostenible.
Aclarando la degradación del plástico: los plásticos no se descomponen por completo, sino que se degradan y fragmentan en pedazos diminutos. Cada año, alrededor de 8 millones de toneladas de estos fragmentos, algunos imperceptibles al ojo humano, se infiltran en nuestros cursos de agua y terminan en los océanos. Allí, circulan en las cadenas alimenticias acuáticas o forman gigantescas islas de basura flotante que persistirán durante el próximo milenio, o incluso más.
Como he mencionado en columnas anteriores, los investigadores han encontrado microplásticos en la sangre humana, los pulmones, la leche materna, las placentas y el esperma. Si bien aún no se comprende completamente el alcance de sus efectos en la salud, se han asociado con un mayor riesgo de trastornos hormonales, problemas reproductivos, accidentes cerebrovasculares, ataques cardiacos y cáncer. Ante la proyección de que la producción de plásticos se triplicará para 2050, los grandes contaminadores no se detendrán ante nada en su afán por obtener ganancias a corto plazo. Sin embargo, si la industria de los combustibles fósiles y las corporaciones de consumo no frenan la producción desenfrenada de plástico ahora, esas ganancias se obtendrán a costa de la supervivencia de nuestro planeta y la nuestra.
Si bien Coca-Cola y Pepsi se han esforzado por incorporar plástico reciclado en sus botellas, la mayoría de sus envases todavía consisten en plástico de un solo uso. Es esencial que se centren en reducir los residuos plásticos y explorar alternativas más sostenibles, como las botellas retornables, para abordar el impacto ambiental.
