Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 20 de noviembre de 2024

LA ENFRENADAVivo en la cima de una colina al oeste de la ciudad y hago el trayecto de dos kilómetros unas dos veces al día, a veces más. Como es de costumbre en la familia hay dos formas de ver lo de la frenada: mantener presión ligera durante toda la bajada para ...

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

  • LA ENFRENADA

Vivo en la cima de una colina al oeste de la ciudad y hago el trayecto de dos kilómetros unas dos veces al día, a veces más. Como es de costumbre en la familia hay dos formas de ver lo de la frenada: mantener presión ligera durante toda la bajada para que el coche no acelere demasiado, o enfrenar con fuerza cuando el coche acelere y de esta forma bajar la velocidad. ¿Cuál es lo que se recomienda?

R. Estas son las recomendaciones de expertos en este tema: Utilice el frenado del motor: cambie a una marcha más baja para permitir que el motor ayude a reducir la velocidad del vehículo. Esto reduce la carga en sus frenos y ayuda a prevenir el sobrecalentamiento.

Frenado intermitente: En lugar de una presión ligera constante, generalmente es mejor aplicar los frenos con más firmeza durante periodos más cortos, y luego soltarlos para permitir el enfriamiento. Esta técnica a menudo se llama “frenado de cadencia” o “bombear los frenos”.

Evite pisar los frenos: mantener una presión ligera constante en los frenos puede hacer que se sobrecalienten, lo que podría provocar el desvanecimiento de los frenos o el desgaste prematuro.

Considere su vehículo: algunos vehículos modernos con sistemas de frenado avanzados pueden manejar mejor la presión ligera constante que los vehículos más antiguos, pero el frenado intermitente sigue siendo generalmente preferible.

Recuerde, el objetivo es evitar que sus frenos se sobrecalienten mientras mantiene el control de su vehículo. Al usar una combinación de frenado del motor y aplicación de frenos intermitente, puede ayudar a prolongar la vida de sus frenos y mantener condiciones de conducción seguras en colinas empinadas.

  • LAS REGLAS Y LAS LICENCIAS

Sr. La Mont, soy muy cuidadoso con el uso de las reglas gramaticales y consciente de las famosas “licencias gramaticales”. ¿Cuáles son éstas, las más comunes y cuándo es permisible usarlas?

R. Don Raúl, con gusto le comparto lo que la mayoría considera aceptable para cuando podemos tomar ciertas licencias:

* En el lenguaje cotidiano: en conversaciones informales con amigos o familiares, a menudo utilizamos expresiones coloquiales, jergas o construcciones gramaticales que no siempre son correctas desde el punto de vista normativo. Por ejemplo: “Me voy pa’ la casa” en lugar de “Me voy para la casa”.

* En la literatura: los escritores a menudo juegan con las reglas gramaticales para crear efectos estéticos, enfatizar ideas o expresar emociones de manera más intensa. Por ejemplo, las rimas, las metáforas y las inversiones sintácticas son recursos literarios que a veces rompen con las normas gramaticales tradicionales.

* En la publicidad: los anuncios suelen utilizar un lenguaje creativo y llamativo, a menudo con juegos de palabras y construcciones gramaticales poco convencionales para captar la atención del público.

¿Qué tipo de licencias podemos tomar?

* Contracciones: unir palabras para formar una sola, como “al” en lugar de “a el”.

* Elipsis: omitir palabras que se sobreentienden, como en “Quiero café” en lugar de “Quiero una taza de café”.

* Inversiones sintácticas: cambiar el orden normal de las palabras en una oración para enfatizar una idea.

Uso de expresiones coloquiales y jergas: emplear palabras o frases propias de un grupo social o región.

Creación de neologismos: inventar nuevas palabras para nombrar conceptos o realidades emergentes.

Es importante recordar que, aunque podemos tomar ciertas licencias, es fundamental tener un buen dominio de las reglas gramaticales.

Temas: