LOS ROMANOS
¿Por qué los edificios romanos aún permanecen?
R. Ah, los romanos descubrieron un secreto que les permitió desafiar al tiempo y a la erosión. Su concreto, elaborado con ceniza volcánica, cal y agua, no era frágil como el moderno, sino casi vivo. Cuando aparecían grietas, el material reaccionaba con la humedad y generaba nuevos minerales que cerraban las fisuras, como si la piedra se curara a sí misma. Este fenómeno, que hoy llamamos capacidad de autorreparación, convirtió sus construcciones en organismos resistentes. Además, los arquitectos romanos dominaron el arte de los arcos, las bóvedas y las cúpulas, distribuyendo el peso con una precisión que evitaba el colapso. El uso de piedras resistentes y la constante reutilización de los espacios aseguraron que templos, puentes y acueductos siguieran en pie. El Panteón, con su cúpula aún intacta, es ejemplo de esa genialidad. La combinación de ciencia, ingenio y cuidado convirtió a sus construcciones en testigos eternos de una civilización que entendió que la durabilidad era también una forma de inmortalidad. Cada edificio es un mensaje que viaja a través de los siglos, recordándonos que lo que se construye con intención y sabiduría puede resistir más allá de la vida de quienes lo levantaron.
¿Y A USTED?
Sr. La Mont, en muchas ocasiones el arte contemporáneo a veces me parece incomprensible, ¿a usted también?
R. Le comparto que el arte contemporáneo a veces parece “incomprensible” porque su objetivo no es sólo representar la realidad, sino cuestionarla. Desde mediados del siglo XX, muchos artistas abandonaron la idea de “belleza” tradicional y se enfocaron en provocar reflexión, incomodidad o diálogo. Una instalación hecha de objetos cotidianos, por ejemplo, puede parecer banal, pero busca que el espectador se pregunte por el consumo, el poder o la memoria. El valor del arte contemporáneo está menos en la técnica y más en la capacidad de generar conversación. En ese sentido, lo “incomprensible” es parte de su estrategia: obliga a mirar dos veces y a pensar más allá de lo evidente.
LAS ELECCIONES
¿Sabe usted Alfredo por qué las elecciones en Estados Unidos duran tanto tiempo?
R. El sistema electoral estadunidense combina tradición y complejidad. Primero, cada estado organiza sus propias primarias para elegir candidatos, lo que extiende el proceso durante meses. Luego, la campaña nacional se prolonga porque los partidos buscan convencer a votantes en un país diverso y geográficamente enorme. Además, el Colegio Electoral añade otra capa: no basta con ganar el voto popular, hay que conquistar estados clave. Todo esto convierte las elecciones en un maratón político que dura más de un año, con debates, encuestas y giras interminables. Para muchos, es agotador; para otros, es una demostración de participación democrática a gran escala.
