Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 18 de septiembre de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin Maquillaje

ÁCILES Y DIFÍCILES

¿Qué idiomas se les facilitan más a los mexicanos y cuáles suelen ser los más complicados? ¿Influye el español en esto?

R: Sí: la estructura del español determina mucho la facilidad o dificultad. Para un hablante mexicano, las lenguas más fáciles suelen ser aquellas emparentadas con el español o que comparten gramática, vocabulario y sonidos; las más difíciles son las que se alejan por completo en escritura, fonética y lógica.

Lenguas más fáciles para mexicanos:

• Portugués. Léxico muy similar, gramática cercana y pronunciación manejable.

• Italiano. Estructura casi paralela al español; se avanza rápido en comprensión.

• Francés. Aunque la pronunciación exige práctica, la gramática es familiar.

• Catalán. Muy transparente para hispanohablantes; se entiende desde el primer día.

Lenguas de dificultad media:

• Inglés. Muy expuesto en México, pero con fonética irregular y muchos modismos.

• Alemán. Gramática compleja, pero lógica; dificultad moderada.

• Holandés. Sonidos nuevos, pero estructura germánica comprensible.

Lenguas más difíciles:

• Chino mandarín. Tonos, escritura logográfica y sintaxis distinta.

• Japonés. Tres sistemas de escritura y gramática invertida respecto al español.

• Coreano. Aunque el alfabeto es fácil, la estructura verbal es muy diferente.

• Árabe. Escritura cursiva, sonidos nuevos y raíces trilíteras.

• Ruso. Alfabeto cirílico y declinaciones que requieren disciplina.

PAPEL DE BAÑO

¿Qué se usaba antes de que existiera el papel higiénico?

R: Los griegos y romanos tenían soluciones muy distintas a las nuestras. En Grecia se usaban pessoi, pequeñas piedras lisas o fragmentos de cerámica que se lavaban y reutilizaban. Algunos textos mencionan incluso que se grababan nombres de enemigos en esos discos, una mezcla de higiene y humor político. En Roma, lo común era la spongia, una esponja marina atada a un palo y guardada en un recipiente con agua y vinagre. Era de uso compartido, lo que hoy nos parecería impensable, pero funcionaba como herramienta estándar en las letrinas públicas. En ambos casos, la limpieza era más mecánica que suave, y el concepto de higiene era muy distinto al actual.

SALADO

Sr. La Mont, si los ríos llevan agua dulce al océano, ¿por qué el mar termina siendo salado? ¿De dónde sale toda esa sal?

R: El mar es salado por un proceso lento y constante que ocurre desde hace millones de años. La lluvia, ligeramente ácida, erosiona las rocas de la superficie terrestre y libera minerales y sales, especialmente sodio y cloro. Los ríos arrastran esos minerales hacia el océano. En tierra, el agua se evapora y deja atrás las sales; en el mar ocurre lo contrario: el agua se evapora, pero la sal permanece. Con el tiempo, esa acumulación convierte al océano en un enorme depósito salino. Además, el fondo marino aporta más minerales a través de fuentes hidrotermales, que liberan compuestos desde el interior de la Tierra. El resultado es un equilibrio natural: el mar recibe sales constantemente y casi nunca las pierde.