Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 1 de febrero de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

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LA MUERTE Y RESURRECCIÓN/SRA. ELBA

Desde que su papá (Q.E.P.D.) tenía su columna diaria en Excélsior, yo la leía siempre. Igualmente, leo las suyas y lo felicito por sus excelentes explicaciones, algunas de las cuales me han ayudado a mí en diversos conocimientos.

Pero, ahora, que leí su respuesta a un tema bíblico —que le mencionaré al final—, yo como conocedora del Antiguo Testamento, me llama la atención su respuesta. ¿Fuera tan amable de decirme de dónde sacó esa conclusión?

Le agradeceré mucho su contestación a mi pregunta.

“Según la muerte y resurrección de Cristo, los justos del Antiguo Testamento (Abraham, Moisés, Rut, tantos otros) fueron salvados por Cristo, aunque vivieron siglos antes… el sacrificio de Cristo es visto como un acta que abraza a toda la humanidad, pasada, presente y futura”.

R. Doña Elba, muchas gracias por sus amables comentarios y su lealtad. Con mucho gusto le comparto el proceso que seguí para llegar a la conclusión que usted leyó:

La tradición cristiana sostiene que la muerte y resurrección de Jesús no sólo transforman el futuro, sino también el pasado. Según esta visión, el sacrificio de Cristo actúa como un gesto que abarca a toda la humanidad: a quienes vivieron antes de él, a quienes viven ahora y a quienes vivirán después. Por eso, los justos del Antiguo Testamento —Abraham, Moisés, Rut y tantos otros— son considerados partícipes de la misma salvación, aunque vivieran siglos antes del nacimiento de Jesús.

El Nuevo Testamento ofrece varias claves para entender esta idea. Pablo afirma que la cruz alcanza incluso “los pecados pasados”, y la Carta a los Hebreos presenta a Cristo como mediador de una redención que beneficia también a quienes vivieron bajo la antigua alianza. El apóstol Pedro, por su parte, describe a Cristo anunciando la vida a los muertos, una imagen que la tradición interpretó como la liberación de los justos que esperaban la plenitud de la promesa.

Los primeros pensadores cristianos desarrollaron esta intuición: para ellos, la obra de Cristo no está limitada por el calendario humano. En esa perspectiva, la cruz no es sólo un acontecimiento del pasado, sino un acto que irradia en todas direcciones del tiempo, como si la historia entera quedara incluida en ese abrazo.

 

DEMOCRACIA

¿Cómo se encuentra de salud la democracia en Estados Unidos y, por ahí, cómo andamos en México?

R. La última publicación y resultados de mayo del año pasado del Democracy Perception Index, un estudio global que recoge las opiniones de más de cien mil personas en cien países sobre potencias como China, Rusia y Estados Unidos indica que la popularidad neta de Estados Unidos cayó de 22 puntos + en 2024 a menos cinco en 2025, una caída especialmente marcada en Europa. En Dinamarca, por ejemplo, el indicador descendió hasta menos cuarenta y cinco, según reportes internacionales. Nico Jaspers, de la firma Nira Data, responsable del sondeo, dijo estar muy sorprendido por la velocidad con la que se deterioró la imagen estadunidense.

México no aparece entre los primeros lugares del Democracy Index. Con una puntuación de 5.32 en 2024, el país se clasifica como régimen híbrido, una categoría por debajo de las democracias plenas y de las democracias imperfectas. Recuerdo en algún momento de principios de esta iglesia, Wikipedia decía del sistema político mexicano que era una “dictadura democrática”.

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