La trascendencia de la educación sanitaria en la diabetes (II)

Considerada la mayor epidemia por la velocidad con la que viene cundiendo.

SALUD. El reciente y vertiginoso aumento del número de personas con diabetes en todo el mundo constituye la mayor epidemia (no porque se contagie, sino por la velocidad con la que viene cundiendo). La diabetes se encuentra a nivel de crisis.

No podemos permitirnos retrasar acciones ni medidas más efectivas que frenen —o al menos desaceleren de manera importante­­— la miseria y el sufrimiento humano que causa la diabetes, lo que resulta inaceptable.

Cada año en el mundo más de cuatro millones de personas mueren por ella y decenas de millones más sufren complicaciones discapacitadoras potencialmente letales como infarto de miocardio, derrame cerebral, insuficiencia renal, ceguera y problemas circulatorios, en especial en extremidades inferiores, que llevan a la necesidad de amputación.

También está implicada en, y tiene consecuencias negativas para algunas enfermedades infecciosas, otras enfermedades no transmisibles —ENT— y la salud mental. La diabetes mellitus no es sólo una crisis sanitaria ya es una catástrofe social mundial. Los gobiernos de todo el mundo —incluido, desde luego, el mexicano— luchan por cubrir los costes de la atención diabética.

Os. comento que hoy día ya hay 366 millones de personas con diabetes y otras 280 millones bajo riesgo identificable de desarrollarla. De no hacerse nada, con efectividad, para 2030 esta cifra se calcula que aumentará hasta alcanzar los 552 millones con diabetes y otros 398 millones de personas con alto riesgo de desarrollarla.

A lo largo de los próximos 20 años, las regiones de África, Oriente Medio y Sudeste Asiático soportarán el mayor aumento de la prevalencia de diabetes. Incluso en los países ricos, los grupos desfavorecidos, migrantes recientes y los habitantes de barrios marginados sufrirán un mayor índice de diabetes y sus complicaciones. Ningún país es inmune a esta epidemia.

Os. Añado que reconociendo el desafío y el impacto sobre el desarrollo humano, la Federación Internacional de Diabetes —FID—, actualmente presidida por el profesor Jean Claude Mbanya (JCM), ha reunido a expertos de todo el mundo para que desarrollen el Primer Plan Mundial contra la Diabetes, a fin de impulsar y configurar acciones contra la diabetes a lo largo de la próxima década.

TRES APOSTILLAS. El plan define pruebas, soluciones económicamente eficientes y herramientas dentro de un marco coherente de actuaciones y representa el consenso de la comunidad diabética mundial.

El plan mundial contra la diabetes fue lanzado en 2011, un año hito en el que los líderes mundiales se reunieron en el cuartel general de la ONU de Nueva York para acordar actuaciones contra la diabetes y el resto de las enfermedades no contagiosas. JCM ha dicho “me siento orgulloso de que la FID haya sido una de las primeras voces en pedir una cumbre de alto nivel en la ONU sobre ENT, pero esta reunión fue sólo él comienzo”.

Seguiremos trabajando junto con nuestros colaboradores para convertir las promesas políticas en actuaciones a nivel mundial a favor de las personas que ya tienen diabetes y para reducir el índice de desarrollo futuro de esta afección y sus insidiosas complicaciones.

Tenemos las pruebas. Ahora con el Plan Mundial contra la Diabetes en la mano, estamos a un paso más cerca de tener miles de muertes evitables y reducir el sufrimiento que causa la diabetes. Indudablemente que en la prevención y manejo de la diabetes, la educación sanitaria “es el nombre del juego”. SALUD Y SALUDOS.

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