La trascendencia de la educación sanitaria en la diabetes (I)
El control se basa en pruebas analíticas de sangre y orina, de síntomas y signos variados.
SALUD. La educación sanitaria es una parte fundamental del tratamiento de las personas con diabetes mellitus, que tiene como finalidad potenciar el autocuidado y la autonomía del paciente. Se ha demostrado un gran impacto en la reducción de la incidencia de comas diabéticos, de amputaciones y de días de hospitalización por año, pero por desfortuna día a día aumenta el número de diabéticos en el mundo, situación a la que México no escapa, por el contrario, es de los países que día a día aumenta la cifra de quienes la padecen.
La citada educación es una parte fundamental del tratamiento de las personas con diabetes cuya finalidad es potenciar el autocuidado y la autonomía de quien la padece. El autocuidado de la diabetes del adulto es el proceso de variación continua para conseguir niveles óptimos de adaptación a la diabetes. El control se basa en pruebas analíticas de sangre y orina, control de síntomas y signos variados. El diabético debe saber (dado a conocer por el médico) cómo llevar un control de esa enfermedad apegándose estrictamente a una dieta, bajar de peso con base en ella o si ese descenso ponderal se presenta a pesar de no haber reducido el exceso de alimento.
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que requiere de un tratamiento para toda la vida. Es fundamental la comprensión y la cooperación del paciente y su familia; la educación en todo paciente crónico es básica; el paciente diabético adquiere su máxima relevancia y se hace indispensable para lograr que comprenda las causas, consecuencias y la importancia de seguir el tratamiento que mantendrá controlada la enfermedad; además es esencial aprender a manejar situaciones complejas tales como el manejo de la dieta y, en su caso, el uso de insulina o de normoglucemiantes orales.
Os recuerdo que realizar acciones educativas, efectivas y cuidados con el paciente diabético no es tarea fácil. Se hace necesario aplicar metodologías de mayor rendimiento a las utilizadas tradicionalmente, puesto que la atención médica será inútil e ineficiente si el paciente no logra o acepta adaptarse a las normas de vida que exige su tratamiento.
TRES APOSTILLAS. Debido a la falta de información sobre el correcto manejo y control de la enfermedad se ha creado una serie de perjuicios y falsas creencias que, en ocasiones, llevan al paciente a reaccionar negativamente ante el diagnóstico y rechazar el tratamiento.
En algunos casos, aparentar admitir su condición en el momento de los controles médicos, como cuidándose exageradamente los días previos a sus análisis sin tener conciencia de la importancia del autocuidado permanente en la prevención de las complicaciones de esta enfermedad.
Los ministerios de Salud de muchas partes del mundo reconocen a la diabetes como una enfermedad crónica de alta prevalencia, que es motivo de hospitalizaciones prolongadas, invalidez y muertes prematuras susceptibles de prevenir con un buen control. Por tales razones se considera esencial la participación de los equipos de atención primaria de la salud, quienes puedan lograr un gran impacto sin realizar acciones muy complicadas, pero continuas con todos los pacientes diabéticos que queden a su cargo. SALUD
Y SALUDOS.
