La anomia en el ejercicio de la medicina actual
La práctica de la medicina ha experimentado transformaciones.
SALUD. El ejercicio, la práctica de la medicina, como cualquier práctica social, se ha diversificado abundantemente. En ello, la división del trabajo dominada por la especialización tiene una de sus expresiones más acabadas. El quehacer médico se ha fragmentado de tal manera que alcanzar una visión del conjunto del organismo humano resulta una ardua tarea, las más de las veces insuficiente. Esta especialización progresiva propicia cada vez más que los enfoques parciales y fragmentados ganen terreno de aceptación, lo cual ha ido dificultando progresivamente la comprensión del ser humano como totalidad compleja y se pierde gradualmente la capacidad y necesidad para jerarquizar las actuaciones médicas de acuerdo con el paciente como integridad y/o circunstancias —yo soy yo y mi circunstancia— (J. Ortega y Gasset, dixit).
Os recuerdo que la anomia, entre sus varias acepciones, dentro de la sociología se entiende como una desviación o ruptura de las normas o para señalar que las sociedades o grupos sufren un caos debido a la ausencia de reglas de buenas conductas comúnmente admitidas, implícita o explícitamente, o peor: debido al reinado de reglas que permiten el aislamiento o incluso el pillaje, más que la operación. Para algunos, el contexto sociopolítico es un emergente estado de bienestar y la desviación conforma un problema social. Con el desarrollo del Estado-Providencia hubo un aumento paralelo de sociólogos considerados útiles para encontrar soluciones a los problemas sociales. Actualmente la relativatización de los medios a través del pluralismo conduce sobre todo al problema de la inseguridad del comportamiento y de la orientación, de la individualización y de la desintegración social.
Os añado que la práctica de la medicina ha experimentado transformaciones profundas en los últimos tiempos; algunas de ellas tienen carácter general y son propias del mundo actual, otras obedecen a las peculiaridades histórico-sociales de cada país. En una sociedad como la nuestra las condiciones actuales de la práctica médica son poco propicias para avanzar en su superación.
Un aspecto a considerar es el relacionado por las características prevalecientes de la práctica médica en instituciones de atención a la salud, en particular las dependientes del gobierno que representa la enorme mayoría de la atención hospitalaria y un considerable porcentaje de los servicios de consulta externa.
TRES APOSTILLAS. Los diversos programas instrumentados por el Estado no han alcanzado los objetivos perseguidos. Es una lamentable realidad que los llamados niveles de atención a la salud 1°, 2° y 3° sean más una expresión de la calidad diferencial de los servicios, que de una verdadera racionalidad de la cobertura asistencial de la población con eficaces sistemas de referencia y contrarreferencia de los usuarios.
Se confirma una vez más que las decisiones instrumentadas desde arriba, por decreto, no constituyen verdaderas soluciones a la problemática situación prevaleciente.
Una característica de la práctica médica en su conjunto en nuestro medio es la escasez, y aún la ausencia de mecanismos de superación y control de dicha práctica. Esto es, que ni la sociedad civil ni el Estado han desarrollado procedimientos eficaces que garanticen un grado satisfactorio de competencia técnica de los médicos, de comportamiento ético y de responsabilidad profesional. SALUD Y SALUDOS.
