Fundamental es conocer los tres caracteres del cerebro humano
La córtex o neocórtex regula las emociones específicas basadas en las percepciones.
SALUD. Basado, en particular, en lo indagado por el neurocientífico norteamericano Paul D. MacLean, al presente se tiene delineado que en el cerebro humano se pueden considerar tres tipos del mismo: a) cerebro reptil o primitivo; b) cerebro mamífero olímbico;
c) cerebro neocortex o neocorteza. Dicha indagación ha resultado de mucha utilidad en la aplicación de las neurociencias. El cerebro reptil, ubicado en el tallo cerebral (en la parte baja y trasera del cráneo). En el centro de este sistema se encuentra el hipotálamo, área que regula las conductas instintivas y emocionales como el hambre, deseos sexuales y la temperatura corporal, que son elementos básicos de supervivencia.
MacLean define qué función organiza los procesos involucrados en el regreso de las especies migratorias al mismo terreno de crianza de años atrás. También propone que un conjunto de estructuras neuronales, funcionan como un sistema que es fundamental en la determinación de las emociones en el humano, ubicándolo alrededor de la frontera o borde entre el telencéfalo y diencéfalo, de ahí el término límbico (en latín limbus significa “borde”). Al determinar este sistema límbico dentro de una teoría que pretendía explicar los procesos emocionales en todos los niveles de complejidad, surge la hipótesis del cerebro triple.
Os agrego que antes de continuar de lleno con el tópico principal sobre el que venimos comentando, señalaremos algo sobre Ambrose Bierce (AB) autor de la irónica frase “El cerebro es el aparato en el que pensamos que pensamos”. AB, al comienzo de la Guerra Civil estadunidense, en abril de 1861, se alistó en un regimiento de voluntarios de Infantería de Marina. Luego se licenció en periodismo. En octubre de 1913, por propia voluntad, cruzó a México para unirse a Pancho Villa como observador. Estando en Chihuahua desapareció. Se dijo que había muerto luchando contra Villa, pero en la época de su desaparición debía de andar en más de 70 años y era prácticamente un inválido. El misterio de su desaparición permanece. Antes de partir a México escribió a uno de sus familiares en Washington: “Adiós. Si hoy es que he sido colocado contra un muro de piedra mexicano y me han fusilado, por favor entiende que yo pienso que ésa es una manera muy fácil de salir de la vida. Supera a la ancianidad, a la enfermedad o a la caída por una escalera. Ser gringo en México, ¡ah, eso sí es eutanasia!”.
Os añado que el cerebro neomamífero, la córtex o neocórtex, regula las emociones específicas basadas en las percepciones e interpretaciones del mundo externo. Sentimientos de amor hacia una persona serían un ejemplo de este tipo de emoción.
Todo indica que en los mamíferos avanzados –entre los que se encuentra el ser humano– su cerebro funciona con los tres caracteres que venimos comentando. En los mamíferos inferiores se dan sólo los caracteres paleomamífero y reptil. En los demás vertebrados sólo existe el cerebro reptil.
TRES APOSTILLAS. Por ende, la evolución del cerebro paleomamífero —sistema límbico— libera a los animales de la presión estereotipada de los instintos dictados por el cerebro reptil. El cerebro neomamífero añade mayor flexibilidad a la conducta emocional al darle a los mamíferos superiores una conducta en procesos interpretativos complejos y utilizar la solución de problemas y la planeación a largo plazo en las emociones. El entendimiento y manejo de esta teoría deriva en la aplicación de la neurosicología para generar estímulos que permitan extraer información no sólo del córtex, sino llegar al cerebro reptil o al paleomamífero. SALUD Y SALUDOS.
