Más educación epidemiológica en lugar de alarmismos
Todo parte de constatar una realidad.
SALUD. La medicina clínica se enfoca en el paciente individual. Su objeto de trabajo es la enfermedad de una persona y los factores o circunstancias relacionadas con tal estado. Se orienta: a las peculiaridades del padecimiento y su curso en la persona afectada; a identificar las posibles causas, considerar el tratamiento y evitar los efectos de éste, así como la adecuación a las necesidades y respuestas del paciente. Por su parte, la epidemiología tiene como propósito de trabajo a los grupos humanos. El epidemiólogo emplea el método científico de descripción y análisis epidemiológico en el diagnóstico de salud para planear cómo llevar a cabo el control. La epidemiología descriptiva organiza y resume la información de los casos de acuerdo con tiempo, lugar y persona; estas tres características son llamadas variables epidemiológicas. La epidemiología analítica busca las causas y los efectos, el porqué y el cómo de una enfermedad. Se utiliza la epidemiología analítica para cuantificar la asociación entre exposiciones y resultados y para probar las hipótesis sobre las relaciones causales. Aunque la epidemiología no puede demostrar definitivamente que una exposición particular causó una enfermedad particular, sí puede proporcionar evidencia suficiente para estimular actividades de prevención y control.
Os comento que en el método epidemiológico todo parte de constatar una realidad, llámese un problema o una meta deseada, y se aboca a conseguir un cambio, deliberado y sostenido, ante cualquier amenaza a la salud, sobre todo, cuando se tiene la evidencia de que a algunas personas ya se les está deteriorando a causa de una infección –viral o bacteriana– con la probabilidad de transmitirla. Hacer adecuada epidemiología implica: observar, medir, comparar y proponer, así como describir, analizar, explicar e intervenir. La observación debe ser sistemática y protocolizada, esto es, basada en normas y estándares de procedimientos. La medición debe garantizar validez y confiabilidad de los datos; la comparación debe considerar precisión y variabilidad de éstos. La explicación debe evaluar el azar, los sesgos y la confusión.
Os añado que medir implica asignar números a los hechos observados en la realidad y obliga a reconocer que la numérica está sujeta a la variación aleatoria (por azar). Analizar implica comparar lo observado con lo esperado y lo causal con lo causal y obliga a buscar relaciones o asociaciones entre hechos. Intervenir implica realizar el intento de modificar la realidad u obliga a asumir la responsabilidad.
TRES APOSTILLAS. Un principio básico en epidemiología es que la enfermedad en la población: 1) No ocurre por azar. 2) No se distribuye de manera homogénea. 3) Tiene determinantes causales y factores protectores susceptibles de ser identificados, cuantificados y modificados. 4) Es un fenómeno dinámico. —Actualmente estamos ante una cuestionada tendencia a alarmar a la población mundial ante los primeros indicios de cualquier nueva enfermedad de las llamadas infectocontagiosas. Por desfortuna detrás de este crear pánico o alarmismo, no siempre justificado, hay un protagonismo o, lo que resultarían peor, hay intereses económicos de parte de una porción de laboratorios farmacéuticos trasnacionales en un afán de incrementar ventas de medicamentos o vacunas. SALUD Y SALUDOS.
