Protegerse contra la influenza; no correr riesgos
No todos los virus de la gripe son iguales. Existen tres tipos básicos: el A, el B y el C .
SALUD. La altamente contagiosa enfermedad respiratoria aguda conocida ahora como influenza ha afectado a los humanos desde varios siglos atrás. El término fue introducido en Italia en los inicios del siglo XV para describir una epidemia que fue atribuida a la influencia de las estrellas; la misma palabra fue adoptada por los ingleses en el siglo XVIII; en esa misma época en Francia se denominó tal patología como la grippe. A la influenza (o gripa) erróneamente no se le da la importancia que debe tener. Estamos acostumbrados a padecerla cada año, sobre todo, en los meses invernales, sin recapacitar que muchas personas, especialmente, las mayores de 65 años, fallecen por su causa o por sus consecuencias. Hay que considerar que sólo en Estados Unidos mueren anualmente por influenza entre 20 mil y 40 mil personas; la mayor parte de las cuales son de la tercera edad. No hay más víctimas mortales debido a que el virus de la influenza de un año suele ser lo suficientemente parecido al de la epidemia del año anterior lo que da pie a que las defensas de nuestro cuerpo sean aún capaces de reconocerlo y enfrentarlo adecuadamente. No obstante, de vez en cuando surgen virus de la influenza cuyas características son tan novedosas que impide que nuestro sistema inmunológico pueda identificarlos y hacer su trabajo con efectividad. Los resultados de ello han sido epidemias de proporciones globales —pandemias— como las que ocurrieron en el siglo pasado. La primera de ellas apareció en 1918 y le quitó la vida a cerca de 20 millones de personas (cantidad mucho mayor que las que fallecieron por la Primera Guerra Mundial, la segunda surgió en 1957, la tercera en 1968.
Os recuerdo que no todos los virus de la gripe son iguales. Existen tres tipos básicos: el A, el B y el C pertenecientes a la familia de los Orthomyxo virus. El de tipo A afecta a la aves, al ser humano y a otros mamíferos; los virus que originaron las pandemias de gripe del siglo pasado pertenecen a este tipo. El tipo B afecta sólo a los humanos, especialmente a los niños y produce una patología menos severa que la del tipo A. El tipo C también afectaba a los humanos, pero no produce síntomas acentuados, por lo que no se considera peligroso.
TRES APOSTILLAS. La pandemia de gripe A (H1N1) se inició en México en marzo de 2009. Los primeros casos causados por este virus se detectaron en el estado de Veracruz. Al mes, la pandemia se extendió por varias entidades de México, Estados Unidos y Canadá, para exportase a partir de entonces, con aparición de numerosos casos en otros países transmitido por los que habían estado en México y Estados Unidos.
En abril de ese año la OMS clasificó el brote de gripe A (H1N1) como de nivel alerta 5, es decir, pandemia eminente. Ese nivel de alerta no define la gravedad de la enfermedad producida por el virus, sino sólo su extensión geográfica. Después se elevó a nivel de alerta 6. A partir del 23 de abril de 2009 todas las escuelas permanecieron cerradas hasta el 11 de mayo. Para este invierno la Secretaría de Salud está lista para aplicar 32 millones de vacunas antiinfluenza, 6 millones más que el año pasado, con el propósito de evitar que la población expuesta a las bajas temperaturas la padezcan, pues cada año se presentan alrededor de 27 millones de episodios de infecciones virales de vías respiratorias superiores, con el gran riesgo que puedan llevar
al fallecimiento de quienes la desarrollan. SALUD Y SALUDOS.
