Del Paso, Palinuro, Enrique Graue
Fernando del Paso, además de escritor, es dibujante, pintor, académico y diplomático.
Salud. El gobierno de España acaba de otorgarle al mexicano Fernando del Paso (FDelP) el Premio Cervantes de Literatura 2015, máximo galardón en letras en español. Del Paso, además de escritor, es dibujante, pintor, académico y diplomático. En su faceta de novelista ha sido especialmente reconocido por tres de ellas: José Trigo, Palinuro de México —que obtuvo el Premio Rómulo Gallegos en 1982— y Noticias del imperio. Del Paso inició la carrera de médico en la Facultad de Medicina de la UNAM cuando ésta tenía su sede en el Antiguo Palacio de la Inquisición de la Plaza de Santo Domingo. No concluyó la carrera por problemas económicos, pero le dejó huella suficiente como para escribir Palinuro de México, que versa sobre un estudiante de medicina a quien sus progenitores le pusieron ese nombre por ser homónimo del mítico personaje de La Eneida, de Virgilio, en la que Eneas le pide que guiara su barca. En uno de los viajes, Palinuro cae al mar vencido por el sueño y muere frente a ese cabo o promontorio situado en playas cercanas a Palermo, Italia. Zona que ahora se le conoce como Cabo Palinuro. El estudiante de medicina se autonombraba Palinuro de México para diferenciarse del Palinuro de Grecia. La ciencia de la medicina fue un fantasma que habitó toda su vida en su corazón. Entre sus muertos queridos estaba o estaría el tío Esteban, pues, como él, estaban vinculados, desde siempre, por la medicina. El tío Esteban tenía manos largas y blancas capaces de describir al aire, con dos arabescos la ligadura de la arteria ilíaca, que cien años antes había ideado el cirujano inglés John Abernethy. Esteban nació a las orillas del Danubio, heredó los libros e instrumentos quirúrgicos de su padre, médico. Tuvo que participar en el ejército y en una guerra donde resultó gravemente herido, misma que le ocasionó muchas complicaciones durante las cuales conoció a una enfermera polaca con la que se casó luego de aprenderle a ésta a realizar curaciones. El tío se vio a sí mismo casado con la polaca y transformado en un oftalmólogo: los ojos de ella habían sido su motivación para aspirar a esa especialidad.
Os añado que Esteban tuvo una azarosa vida por todo el continente europeo. Luego, ya en Nueva Orleans, en un barco mexicano que cíclicamente llegaba cargado de plátanos, se encaramó en él y así llegó a México, a Veracruz. Al arribar al país buscó a su abuelo Francisco metido en la política mexicana; personaje que llegó a ser gobernador. Palinuro creció al lado de su hermosa y culta prima Estefanía con la que tuvo un amor incestuoso.
Os aseguro que Palinuro de México resulta, para todo médico que lo ha leído, una delicia de libro por tantas y tantas cosas que habla sobre la historia de la medicina, de las enfermedades y los tratamientos que se han empleado para curarlas. Su autor, Fernando del Paso, como ya señalamos, empezó a estudiar la carrera de medicina y la llegó a conocer a fondo.
TRES APOSTILLAS. Este próximo martes 17 en la Antigua Sede de la Facultad de Medicina tomará posesión como rector de la UNAM para el periodo 2015-2019 el destacado médico oftalmólogo (como aspiraba tener esa especialidad el tío Esteban de Palinuro) Enrique Graue Wiechers. Para 2019 se cumplirán 20 años de que “la máxima casa de estudios del país” tenga, sucesivamente, a médicos como rectores. Amén de los ya anteriores como Alfonso Pruneda, Ignacio Chávez, Salvador Zubirán, Guillermo Soberón y Octavio Rivero. SALUD Y SALUDOS.
