Fundamental, incrementar la inocuidad de los alimentos
Es hora de una respuesta sostenible a los problemas centrales
SALUD. La OMS es un organismo de la ONU especializado en gestionar políticas de prevención, promoción e intervención en salud a nivel mundial. Fue estructurada por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, que impulsó la redacción de sus Estatutos durante la Primera Reunión que tuvo en Ginebra el 7 de abril de 1948. Por ello desde entonces, en igual fecha, es el Día Mundial de la Salud. Entre las varias actividades que desarrolla la OMS están: Efectuar la clasificación Internacional de las Enfermedades (ICD) y mantener al día una lista modelo de los medicamentos esenciales que los sistemas de salud —al menos en los 194 Estados miembros que hasta el presente la conforman— deberán hacer factible que estén disponibles a precios accesibles para la población en general. Tomar medidas sanitarias para detener epidemias y medidas de igual índole sobre los viajes internacionales (que los pasajeros viajen vacunados para no adquirir enfermedades contagiosas que existan en los países a visitar). Por su intensa participación en ello, a la OMS le correspondió declarar en 1980 que la viruela estaba erradicada en el mundo luego de dos décadas de lucha intensa para conseguirlo, también está cerca del éxito en el desarrollo de vacunas contra el paludismo, y entre sus metas prioritarias está efectuar la erradicación total de la poliomielitis en fechas próximas. Le preocupa mucho tener a nivel internacional el control óptimo de la sangre que se transfunde y de los órganos que se transplantan. Viene redoblando esfuerzos para conseguir un mayor aprovisionamiento de agua potable en las múltiples zonas del orbe que aún no cuentan con ella, así como para extender la adecuada eliminación de residuos perjudiciales para la salud.
Os comento que a medida que aumenta la globalización de los suministros de alimentos, resulta cada vez más evidente y necesario reforzar los sistemas que velan por la inocuidad de ellos en todos los países. Por esto es que la OMS ha aprovechado el Día Mundial de la Salud 2015, a celebrarse este próximo martes 7, para fomentar las medidas destinadas a mejorar la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena que comienza en la granja o en el surco, hasta que llegan al plato y la boca de los que los consumen. La OMS ayuda a los países a prevenir, detectar y dar respuesta a los brotes de enfermedades originadas o transmitidas por alimentos de acuerdo con el Códex Alimentarius, que es una recopilación de normas, directrices y códigos de prácticas sobre los principales alimentos y su procesamiento; labor en la que es apoyada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Os recuerdo que los alimentos insalubres están vinculados con el fallecimiento de unos dos millones de personas al año. Los alimentos en los que están presentes bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades que van de severas diarreas hasta el cáncer. Los alimentos, amén de que deben ser nutritivos, deben ser seguros. Sin embargo, la seguridad alimentaria es un problema oculto que a menudo se pasa por alto. Las enfermedades transmitidas por los alimentos, ya sean causadas por una infección aguda debido a un patógeno o por la exposición crónica a productos químicos, son en su mayoría subnotificadas y nadie tiene cifras sobre sus efectos en la sociedad. Todo lo que sabemos es que las poblaciones más vulnerables, los niños y ancianos, están aumentando en número, por lo tanto se está expandiendo el grupo de aquellas personas con mayor riesgo de enfermedad.
TRES APOSTILLAS. Un escándalo mundial a menudo es necesario para agitar la conciencia colectiva sobre la inocuidad alimentaria, como por ejemplo, la crisis de la encefalopatía espongiforme bovina en los años 90 o la adulteración de leche con melanina en 2008, que afectaron gravemente a varios países… La amenaza a la inocuidad alimentaria es entonces en gran parte olvidada hasta la próxima emergencia. Es hora de una respuesta sostenible a los problemas centrales, que son la fragmentación de las autoridades responsables de la inocuidad alimentaria, de los presupuestos inestables y de la escasez de evidencias convincentes sobre el efecto de las enfermedades transmitidas por los alimentos… Uniendo las ideas de la OPS y la OMS se llega a la conclusión de que la salud es un estado completo de bienestar o equilibrio entre los factores físicos, sicológicos (mentales), sociales y medioambientales; y uno de los elementos fundamentales que hacen a la calidad de vida es el adecuado control de la inocuidad de los alimentos. SALUD Y SALUDOS.
