En la tolerancia de las divergencias se construye la armonía

La objeción de conciencia es uno de los fundamentos de la dignidad humana.

SALUD. Por objeción de conciencia (OdC) se entiende oponerse a realizar determinados servicios apoyándose en razones éticas o religiosas. Cassius Clay fue condenado a prisión como desertor por negarse ir a Vietnam; además se le quitó su título de campeón mundial de boxeo y se le impuso una multa de 10 mil dólares. Alegaba razones de conciencia basado en su religión. Algunas de sus declaraciones fueron “No tengo nada contra esos Vietcong”; “No, yo no voy a ir a diez mil millas de distancia para contribuir y matar a otras gentes simplemente porque los hombres blancos quieren continuar su dominación sobre personas de color”. En el caso de Clay, descendiente de esclavos, sus motivaciones no eran solamente religiosas, sino fundamentalmente vinculadas con un conflicto racial. La OdC es uno de los fundamentos de la dignidad humana. Está considerada en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948. El problema surge cuando se plantea el reconocimiento de ese derecho por parte del Estado en contra de las leyes que el propio Estado promulgó. Cuando se generaliza la OdC puede ser origen de movimientos revolucionarios o reaccionarios; todo depende del punto de vista. La OdC en el terreno de la práctica médica requiere algo más que un simple “no lo hago”. Enfrente de este “no lo hago” hay una persona con un problema sanitario que atender que es defendida por una ley, por lo que la negativa a brindar asistencia exige una justificación de la negativa. Esta justificación, siempre personal, debe incluir el conocimiento del problema sanitario en profundidad y la conclusión de una reflexión moral que varia según las circunstancias.

Os comento que en el terreno de la práctica médica, la OdC es un problema de la relación médico–paciente. La desobediencia a una ley por OdC se puede salvar en estos casos, cumpliendo con la obligación de referir al paciente a otro profesional, conducta alternativa que soluciona el conflicto. Compartimos la opinión de la necesidad de una regulación que evite que, bajo la excusa de la OdC, se amparen otros motivos como la pretensión de abolir una ley. La OdC debería de hacerse por escrito y ser evaluada por un organismo, como puede ser un Colegio Médico, que tiene dentro de sus fines el análisis de la conducta ética de los médicos, quienes podrían definir si se trata de una verdadera OdC. No se trata de juzgar la conciencia, sino de juzgar los motivos que justifican la negativa a tal o cual obligación generada por una ley. Si bien “el médico tiene derecho a ejercer su profesión con autonomía de manera libre de toda coacción” como dicen los códigos de ética médica, esto no significa, libre de toda obligación legal y ética.

Os agrego que como en todos los problemas morales el hecho fundamental es que no estamos solos; están presentes otros seres con sus propios problemas. Es necesario conocer las consecuencias de nuestra negativa a cumplir con una ley. En el terreno de la salud es distinto que en el resto de las profesiones porque la negativa a la atención toma de rehén a un individuo en particular, el enfermo, que está debilitado, que está sufriendo por algo. Bajo la excusa de la OdC cabe la posibilidad de una serie interminable de distintos motivos encubiertos; entre ellos destaca el interés político por derogar una ley figura que se denomina “desobediencia civil”.

TRES APOSTILLAS. La OdC del médico debe fundarse en una determinada posición moral frente a un hecho concreto de su accionar existencial que por lo tanto es esencialmente individual y referido a un caso en especial, y no colectivo, y debe ser explicitada al paciente y a la sociedad. Por ejemplo: la OdC no debería fundarse en el hecho de estar contra una ley (desobediencia civil) sino porque en determinada situación asistencial completa el médico siente que contradice su conciencia... La regulación de la Ley del Aborto considera el derecho a la OdC, al que sin embargo limita en cierta forma. El problema del enfrentamiento entre dos obligaciones que genera la OdC en el ámbito de la salud, se supera como ya se señaló mediante la transferencia del deber a otro profesional... Lo que debe prevalecer entre los seres humanos es la tolerancia de las divergencias, a partir de la cual se construye la armonía de la sociedad hoy tan deteriorada; deterioro principalmente prohijado por la falta de entendimiento y de soportarse mutuamente. SALUD Y SALUDOS.

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