¿Victoria es éxito total?

Hoy, cuando estamos con el temor de no tener este deporte que tanto nos gusta para el siguiente año, podemos disfrutar cada juego con aquello cuanto está escribiéndose en un calendario tan interesante como el actual. ¿No lo ve usted tan así de llamativo este año? Cosa de ver el verdadero agarrón de la tarde-noche de ayer en Filadelfia con los Phillies recibiendo a unos Padres de San Diego aguerridos en serio, con el morbo “postNick Castellanos”, con un llenazo y la gente realmente metida en un juego tensamente bien jugado… ¡apenas comenzando junio!

Sí, quizás está bien fundado ese miedo a no poder tener este excelente big show en 2027, mientras podemos hablar de un agradablemente extraño caso por cuanto respecta a un equipo, donde en serio no podemos dejar de decir “llamativo” en lo particular. Todo ese periplo de “posible mudanza” a posible nuevo estadio y a perder el techo de su Tropicana Field, a jugar en el campo de sucursales de los fuertes rivales divisionales neoyorquinos, los Rayos de Tampa tienen tantas peculiaridades como su primer uniforme allá con una expansión, la cual es hoy también tema. Coincidentemente, la inercia no les favoreció a los luminosos en un espantoso 2-8, el cual muestran en sus más recientes 10 choques, aunque, la verdad, traían sudando frío a esos Yankees de Nueva York con toda su intermitencia.

En esa siempre fuerte división Este de la Liga Americana parecía que los Azulejos de Toronto revivían, sólo para hoy parece esto una parejera entre Rayos y los NYY.

Lo más resaltable es cómo han puesto a pensar a todo el mundo los de Tampa con un beisbol práctico, donde no “buscan la barda” del 1 al 9 (todo el line up, pues), sino ponerse en base, eso que antes nos enseñaban y parece un arte olvidado, algo como vintage.

En serio, esos cuartos con computadoras de última generación parecen buscar el diseño de más bases ganadas a puro palazo y no a incomodar al rival con ese simple hecho de tener hombres en los senderos. Se ha estado observando el comportamiento de los jugadores de cuadro con corredores en 2ª y 3ª base y en serio es fascinante la formación del infield y cómo se piensa en las variables posibles por cada batazo distinto. ESO es el beisbol, no un formato impreso, aquí lo inesperado es lo maravilloso.

Nada en contra de la cuantiosa inversión de los Mets de Nueva York (26-35), pero el valor por victoria de Tampa (36-22) arroja una aun más llamativa… llamémosle “disparidad” entre oficinas.

Curiosamente, los Dodgers de Los Ángeles, hoy tan envidiados por capital y campeonatos, tienen un gran conector con esta organización de TBR y es por la genialidad de Andrew Friedman.

No sabemos qué pase con la dura negociación, pero hoy vaya que podemos disfrutar a estos equipos mencionados. ¡Bendito beisbol!