Pocos y buenos boletos

Puede ser para algunos algo más vibrante que el mismo playoff, y así es la vida de repente, días con emociones a granel. 

Para estos momentos, se cumple aquella posibilidad de tener un líder divisional (inamovible para playoffs) con marca perdedora desde la Este de la Americana, donde los Astros de Houston y los Rangers de Texas pueden decir “a mí me pusieron estas reglas” y con toda razón hasta podrían ser un —algo improbable— caballo negro en el octubre de los sustos…

Y es tan así esa pelea entre los dos tejanos como para establecer la diferencia aún con marca idéntica, se aplican los criterios de enfrentamientos, donde ellos juegan su Silver Boot estatal, la cual no ganan desde 2016 y en este calendario específicamente la perdieron desde finales de julio con una visita al estadio de los espaciales.

Un solo liderato en juego, de vida o muerte en sus aspiraciones estos últimos cuatro-cinco juegos, no sólo para ellos por ese banderín divisional, hay otros equipos con su gesta por definir…

Ha sucedido desde la ampliación de posibilidades para los comodines: los lideratos divisionales en ocasiones se distancian y los equipos entran en aquello para denominar “franja competitiva” donde por igual se juegan a cada jornada gran parte de sus aspiraciones al definir el rol regular.

Este año especialmente se han puesto parejas las cosas en la Liga Nacional, donde los tres ya (casi totalmente) definidos con ese acceso a la fiesta, muestran idéntica marca al momento: 87-70.

Si los observamos en cuanto a nombre del equipo, sería casi lógico verlos como los tres sublíderes a Phillies de Filadelfia, Cachorros de Chicago y Padres de San Diego, aunque los tres pasaron, vaya historia para mantenerse en la pelea, sobre todo los de la campana con un cambio en el banquillo, los oseznos con algunos tumbos y los frailes también con nuevo cambio… de dueños.

Así puede oler el maravilloso platillo, suculento aroma de la posibilidad de campeonato para esa tercia, pero en serio la han sufrido, sobre todo si consideramos a unos Diamantes de Arizona que dieron buena pelea y de nuevo no era quizá lógico (mayormente por el valor de nómina) el tener a unos Mets de Nueva York no contendientes.

Algo seguro para los Bravos de Atlanta es que no van a tener un día de campo, y para los Dodgers de Los Ángeles los temas “extra diamante” con su principal propietario probablemente no les afecten en pos de un posible (¿?) tricampeonato.

La Liga Americana tiene a dos carísimos y súper populares en el comodinato: los Yankees de Nueva York y los Medias Rojas de Boston con todo mérito; sería para ellos una “bendición” contar con el “equipo papal” como tercero en ese combo, pues los Medias Blancas de Chicago están casi asegurados.