Los Padres son distintos

El único equipo californiano sin ser campeón de las Grandes Ligas, otra vez parece cambiar páginas de su historia. Tomando en cuenta a los Dodgers de Los Ángeles, a sus vecinos Angelinos, a los Gigantes de San Francisco, incluso a los (todavía en dicho estado) Atléticos sin ciudad en el mote, sólo los Padres de San Diego siguen suspirando por esa máxima victoria en una Serie Mundial.

Los alguna vez comandados por Ray Kroc (de 1974 hasta su venta en 1990 por parte de su viuda), el otrora dueño de McDonald’s fue quien les dotó de esos colores y tonalidades cafés con amarillo, los cuales resurgieron con esa onda retro exitosa, si le sumamos la presencia del Pollo de San Diego, la verdad, han sido animadores y han parado muy interesantes equipos, sobre todo con los hoy muy extrañados peloterazos Tony Gwynn y Ken Caminiti, sin dejar de lado al “trébol” Trevor Hofmann como un apagafuegos espectacular.

Después de varias turbulencias, hoy, dos megamillonarios dueños de equipo en la Liga Premier del futbol inglés han expresado su interés dentro del proceso para la venta de los frailes. Tanto Dan Friedkin como José E. Feliciano saben cómo mover la billetiza, junto a un puñado de potenciales “tiradores”, por ahí un Joe Lacob como codueño de los exitosos Golden State Warriors de la NBA.

San Diego es una ciudad chulísima, de alta calidad de vida, con una comunidad surfer, con otra fuerte, como lo es la militar, y con un valor inmobiliario de élite; aun así, se les fueron los Chargers a la deportivamente odiada ciudad vecina (L.A.) y poco después aterrizaron una franquicia de la MLS con ese fenómeno llamativo que es el soccer allá en el norte.

Aquí se pone interesante el tema de los números, cuando Sportico asigna 14% de subida en cuanto al valor de la franquicia a los Padres, basándose en popularidad, tickets vendidos (3.44 millones sólo atrás de los Dodgers), con ganancias de alrededor de 500 mdd, un chequesito, pues.

Nos encantaría que el casi homónimo del cantante, José E. Feliciano, fuera el ganón como boricua y latino, la cosa es que ponen carísimos a los sandieguinos, en unos 2,310 mdd, cuando sabemos que la compra puede abarcar aspectos del inmueble, infraestructura en general y… lo más importante: un soporte (colchón enorme, pues) para aguantar/garantizar la nómina. Los mejores deseos para nuestros queridos amigos de Tijuana para que sus tan visitados Padres lleguen a buenas manos, sobre todo cuando ya vimos con los Mets de Nueva York (2,420 mdd en 2020) cómo no necesariamente un megamillonario trae éxitos instantáneos.

Deberá incidir en el valor final el tema del alto riesgo de “parón” o hasta huelga para 2027 en la máxima pelota, ¡ojo con eso!… y también moverá el tema de la (¿aún posible?) expansión.