Medio mundo está hablando del sensacional comienzo de unos Bravos de Atlanta que, ciertamente, están demostrando ir muy en serio por el lado de la Liga Nacional, hasta ahora indiscutibles los de Georgia, dirigidos por Walt Weiss.
No obstante, la Liga Americana siempre tiene sus historias y es divertidísimo cuando los equipos de poco monto en la nómina escriben un testimonio importante como para tomarse en cuenta, no por nada los Atléticos (con futuro en Las Vegas) tienen su buena porción de aficionados: Moneyball significó vender mucho y en el mejor precio, aunque el talento no pudiera seguir surgiendo de manera perenne.
Aquí, el equipo sensación de la temporada ya se pone peleado cuando los Rayos de Tampa acaban de concretar la sexta barrida en lo que va de la temporada, aplicándoles “la declinadora” a los Orioles de Baltimore con una voltereta (de esas que te hablan de un equipo con ganas) para firmar una victoria de 5-3 y una seguidilla de cuatro victorias.
La “buena estrella” —que parece ser su signo en el logo— les viene al ganar ocho de sus últimos diez y, mucho más importante, con 21 éxitos en sus recientes 25 desafíos, ya superaron, de hecho, a los de la mencionada tribu y vaya agarrón que les espera visitando este fin de semana nada menos que a los Yankees en pleno Nueva York.
Y, de veras, la impresión aumenta cuando uno revisa el roster de los Rayos con una lista de peloteros bien “rifados” bajo las órdenes de Kevin Cash, dando un ejemplo de buena ejecución de los principios de la pelota, sin nada rimbombante… como dijera el gran Paquín Estrada en su momento: “Un equipo de hombres y no de nombres”.
No es novedad para los de Tampa esa seguidilla de 21-4 de los últimos 25, cuando lo habían ya orquestado en aquel 2020 de temporada recortadísima; ¿mayor mérito? Puede compararse, la cuestión neurálgica es cómo este equipo, con todas sus, digamos, “limitaciones”, se las ha ingeniado para mantener temblorosos a sus carísimos rivales divisionales.
Por eso el título de esta entrega: estos querubines, el año anterior, no tenían ni siquiera la oportunidad de jugar en “patio propio” y tuvieron la necesidad de pedirle el estadio primaveral nada menos que a quien visitan estas próximas fechas: hoy juegan con un hambre deportiva envidiable y ahí anda el (realmente) mexicano Jonathan Aranda aportando con alegría a la causa electrificadora.
Dato nada menor: Spotrac los coloca en este 2026 como la nómina 24 de las 30 franquicias ligamayoristas, la primera que pasa de los 10 mdd y simplemente los Orioles pagan 65 mdd más a su roster, ni qué decir de cómo Toronto y Yankees son los elencos cuatro y tres, respectivamente, ¡onerosos!
Eso hace increíble y fascinante a nuestro Rey de los deportes, cuando aquí nada de que “dinero mata carita”.
