Transparencia: la hora de la sociedad
La legislación en materia de transparencia y acceso a la información, aprobada por el Congreso de la Unión, representa un avance muy significativo en la lucha contra la discrecionalidad y opacidad en el ejercicio de las funciones y los recursos públicos. Además de la ...
La legislación en materia de transparencia y acceso a la información, aprobada por el Congreso de la Unión, representa un avance muy significativo en la lucha contra la discrecionalidad y opacidad en el ejercicio de las funciones y los recursos públicos. Además de la inclusión de nuevos sujetos obligados —entre los cuales destacan sindicatos, partidos políticos y legisladores— y la ampliación de las obligaciones correspondientes ha sido fortalecido el principio de publicidad de la información gubernamental, mediante la restricción de los márgenes de interpretación de los supuestos de reserva documental y la determinación expresa de que la clasificación de información reservada no será procedente cuando se trate de asuntos referentes a violaciones graves de derechos humanos, delitos de lesa humanidad y corrupción. Con las nuevas disposiciones, también, han sido mejorados los mecanismos y procedimientos para la defensa del derecho de acceso a la información a nivel nacional; asimismo, las atribuciones e instrumentos del IFAI para el cumplimiento de sus fines fueron robustecidos.
Las exigencias y el activismo de diversas organizaciones sociales y del IFAI jugaron un papel determinante para lograr este salto cualitativo, el cual, junto con las reformas constitucionales —en curso de aprobación— para la creación de un sistema nacional contra la corrupción, ofrecen una magnífica oportunidad para encauzar y consolidar un cambio sustancial a favor de la transparencia y la rendición de cuentas, piezas claves de la vida democrática. Los efectos de este nuevo entramado normativo e institucional no llegarán, sin embargo, por arte de magia. Para que rindan frutos sus importantes atributos, herramientas y alcances es indispensable que la sociedad se apropie de sus derechos, los ejerza y los haga valer. La transparencia y la rendición de cuentas sólo tienen sentido en la medida en que los principales actores y beneficiarios de estas exigencias democráticas asuman un papel más activo en su ejercicio y cumplimiento.
Hasta ahora, las solicitudes de acceso a la información gubernamental han sido formuladas por pocos actores —en términos relativos—, entre los cuales figuran periodistas, académicos y algunas organizaciones sociales. No ha sido, pues, una práctica extendida en la sociedad. De allí que el mayor reto para darle sentido, uso y efectos tangibles a la nueva legislación, resida en la extensión y multiplicación de los solicitantes de información, no sólo respecto a los grandes temas nacionales, sino sobre todo a los asuntos cotidianos de la relación entre gobernantes y gobernados, de tal forma que se convierta en una normatividad viva, fuente efectiva de derechos ciudadanos y obligaciones públicas. Un gran reto de divulgación y promoción que, en gran medida, le toca al IFAI.
*Socio Consultor de Consultiva
