El polémico caso de Mamá Rosa

El caso de Mamá Rosa y La Gran Familia ha exhibido excesos, miserias y violaciones a la ley que, por encima de apologías y linchamientos, exigen un riguroso deslinde de responsabilidades entre todos los involucrados. No tengo elementos de información suficientes ni ...

El caso de Mamá Rosa y La Gran Familia ha exhibido excesos, miserias y violaciones a la ley que, por encima de apologías y linchamientos, exigen un riguroso deslinde de responsabilidades entre todos los involucrados. No tengo elementos de información suficientes ni tampoco, desde luego, autoridad alguna para condenar o exonerar a nadie. Creo que se trata de una persona y un proyecto movidos por buenas intenciones. Pero creo también que las buenas intenciones no se traducen necesariamente en buenos resultados, ni eximen a nadie de cumplir la ley y respetar los derechos de los demás, sobre todo tratándose de niñas y niños. Por ello, me limito a formular las siguientes preguntas:

¿Cuáles fueron las razones, si las hubo, para realizar un operativo de intervención del albergue con tal derroche y exhibición de fuerza, cuando hasta ahora no se ha mostrado ninguna evidencia sobre el eventual riesgo de una respuesta armada y violenta?

¿Por qué las autoridades no intervinieron antes, cuando eran del conocimiento público hechos ilícitos, como la privación ilegal de la libertad de algunos de los menores que, no obstante la petición de sus padres para recuperarlos, eran retenidos en el albergue, como lo reconocía abiertamente la señora Rosa Verduzco en entrevistas y declaraciones, ahora difundidas en medios nacionales?

¿Qué omisiones en materia de regulación y supervisión son imputables a las autoridades federales y locales competentes, quienes permitieron que se infringieran daños a la salud e integridad física y emocional de las niñas y los niños que, según las pruebas mostradas tras la intervención del albergue, vivían en condiciones de hacinamiento e insalubridad, y en algunos casos fueron presuntamente víctimas de maltratos y abuso sexual?

¿Estiman los intelectuales y políticos que, seguramente de buena fe, han defendido y exaltado en estos días la obra social de Rosa Verduzco, que la retención forzada de algunos menores —insisto, como ella reconocía— es un ilícito que debe pasarse por alto en virtud de una misión o unos valores superiores encarnados por Mamá Rosa? ¿Tienen la certeza de que en La Gran Familia no se cometieron maltratos graves o delitos en contra de niñas y niños, como los presuntos casos de castigos violentos o de abuso sexual, admitiendo, por supuesto, la posibilidad de que ella no lo supiera?

Me llaman la atención las posiciones extremas en torno al caso de Rosa Verduzco. Sus apologistas retratan a una santa. La PGR actuó como si se tratara del demonio mismo. Sugiero darle entrada a los matices y, sobre todo, esperar a que las investigaciones y los procesos que, conforme a la ley, deben instruirse, arrojen elementos suficientes para sustentar y conocer la verdad histórica de este polémico caso.

                *Socio consultor de Consultiva

                abegne.guerra@gmail.com

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