El PRD, al rescate de Morena

El sol azteca lleva ya varios meses en litigio judicial, por ver quién es el verdadero dueño de la marca en la capital.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Ahora que los partidos de la 4T andan de la greña, no sólo por el rechazo del PVEM y el PT a la reforma electoral de Claudia Sheinbaum, sino por la encarnizada lucha interna por las candidaturas rumbo a 2027, un factor externo cobra relevancia en la capital: el PRD.

Si bien el sol azteca perdió su registro nacional en las pasadas elecciones —por no alcanzar 3% de la votación—, en algunas entidades como la Ciudad de México, logró los votos mínimos para constituirse como partido político local.

No es secreto que integrantes del oficialismo no acaban de sentirse completamente a gusto en Morena, donde incluso ni siquiera son bien vistos, y que su corazón sigue latiendo por el amarillo, de donde proviene la mayoría.

Pero también hay de otros partidos, que no ven opciones claras de futuro si donde militan no tienen oportunidad de reelegirse, o de disputar otro cargo el año entrante.

A ellos se suman líderes sociales que andan como perritos sin dueño y que, si bien no son tan fuertes como antes, aún conservan canicas como para jugar con alguien que les abra las puertas; la mayoría son experredistas y uno que otro priista.

Incluso en Morena la disputa entre duros y moderados, tema del que no están exentas la jefa de Gobierno y la Presidenta de la República, quienes tomaron caminos diferentes después de la disputa por la candidatura en la CDMX, ha generado roces.

Ambas intentarán meter, a como dé lugar, el mayor número de candidatos para fortalecer su grupo rumbo a 2030, pues la capital del país siempre juega un papel preponderante. Es obvio que en Morena no habrá espacios para todos los que aspiren, y algunos necesitarán opciones.

Y aquí es donde cobra importancia el registro del PRD en la CDMX, pues podría convertirse en un recipiente de personajes que no son valorados en sus respectivos partidos, incluyendo al propio Morena y agrupaciones afines.

El problema del sol azteca es que lleva ya varios meses en litigio judicial, por ver quién es el verdadero dueño de la marca en la capital. Hay dos bandos que se disputan los derechos y el tema está en manos de las autoridades electorales, que han retardado el veredicto final.

Ambos bandos han tenido victorias parciales, pero tendrá que ser la Sala Superior del Tribunal Federal Electoral, que como última instancia decida en definitiva cuál es la dirigencia legal del partido, para que puedan empezar a operar con miras a 2027.

La decisión será muy importante, pues de eso dependerá si el partido amarillo se inclina por jalar con el equipo de Sheinbaum o con el de Clarita Brugada, pero en cualquiera de las dos opciones, el PRD puede jugar un papel fundamental en 2027 para la CDMX.

El fin del litigio ha sido administrado por personajes ligados a Brugada, para alargar el proceso y llevarlo incluso hasta octubre, aunque en los pasillos del Tribunal se dice que el veredicto final se dará en los próximos días.

 

 

CENTAVITOS

Cada vez son más los trabajadores del Poder Judicial de la Ciudad de México que se quejan de algunos magistrados novatos, pero donde se están concentrando las inconformidades es en la Tercera Sala de lo Civil, a cargo de Antonio Hernández, que más allá de su inexperiencia para el cargo, dicen que ha pasado límites. Trabajadores aseguran que, como el magistrado no sabe, opta por las amenazas de despido al personal, como a las secretarias de Acuerdos y la Auxiliar, quienes tienen más de 25 años trabajando en la institución. Es lo malo de llegar por acordeón.