Los payasos de las cachetadas

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Molestia en el Poder Judicial electoral causaron las palabras del exministro y asesor de la Presidencia de la República, Arturo Zaldívar, quien en plena mañanera aseguró que ningún mexicano, ni con una orden de aprehensión en contra, pierde sus derechos político-electorales.

Que sólo si no se atiende el requerimiento, como es el caso del exgobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca —quien tiene orden de aprehensión en México, pero apela a su doble nacionalidad para mantenerse prófugo en EU—, se le podría inhabilitar.

Y que otra razón para la afectación de derechos sería si hubiera una sentencia, aunque aun así se podría buscar un amparo.

Las palabras de Zaldívar causaron molestia y no porque sean falsas, sino porque dejan al Poder Judicial electoral como los payasos de las cachetadas, por emitir resoluciones sin echarle antes un ojito a la ley.

Esto viene al caso por la reciente resolución del Tribunal Electoral de la CDMX, que ordenó al Instituto Electoral de la Ciudad de México pronunciarse ¡por cuarta vez! sobre la elegibilidad de la dirigencia del PRD, porque —según ellos— tienen algunos señalamientos.

Si el tema ha sido revisado ya tres veces, y en todas los consejeros han dado luz verde para que el Comité Estatal del sol azteca se registre, para qué una cuarta vez. ¿Sólo por los dichos de unas personas?

Para el expresidente de la Corte y asesor legal de la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque hubiera incluso denuncias, no podrían cancelarles sus derechos políticos. Y menos cuando nadie ha sido siquiera llevado ante el Ministerio Público.

Amén de las afectaciones que puedan causar al partido político, la decisión de los magistrados del TECDMX deja en ridículo a todas las instancias electorales. Desde el INE hasta la Sala Superior del Poder Judicial, que dos veces ordenó reconocer a la dirigencia actual.

El hecho de que un puñado de magistrados locales ignore la resolución del máximo órgano electoral del país, con argumentos inverosímiles, los deja mal parados. Podrán ser la máxima instancia, pero si abajo no se les da la gana hacerles caso, pues se amuelan.

La cosa es que desde ahora las resoluciones de la Sala dejarían de ser inatacables, y entre los ciudadanos —que no tienen por qué saber de derecho— su figura quedará desvirtuada como árbitros de la contienda.

¿Por qué los magistrados quieren cargar con esa loza? Serán como el VAR que revisa las jugadas en el futbol: a pesar de tantas repeticiones, se equivoca.

CENTAVITOS

Calientita se pone la cosa en la Miguel Hidalgo, y no sólo por la cerrada lucha interna entre los panistas que buscan relevar a Mauricio Tabe, sino por el autodestape de la diputada morenista María Teresa Ealy, quien, a través de la red X, cruzó algunos jabs con la panista América Rangel, a quien retó a recorrer juntas “la colonia que tú elijas” para escuchar directamente a los vecinos. “Sólo tú, yo y los vecinos”, planteó la diputada guinda. Dijo que nunca ha visto a la panista tocar puertas y escuchar de frente a los habitantes de esa alcaldía. Y América se dejó venir: “No sé de qué trabajo territorial hablas; nunca nadie ha votado por ti, ni en Miguel Hidalgo ni en ningún otro lugar”, le respondió la diputada, una de las favoritas para obtener la candidatura en su partido. Rangel le recordó que ella ha sido dos veces la diputada más votada en Miguel Hidalgo, y recomendó a María Teresa: “Consigue primero un voto en tu vida y después me lanzas retos”. Sí se calentaron.