Los aliados no se alinearán con Claudia
Lo difícil no es poner en papel las reglas; el riesgo es que no se respeten.Luego de que Morena asumiera como propios los lineamientos de la carta enviada por Claudia Sheinbaum al Consejo Nacional de su partido, a fin de purificar las candidaturas para próximas ...
- Lo difícil no es poner en papel las reglas; el riesgo es que no se respeten.
Luego de que Morena asumiera como propios los lineamientos de la carta enviada por Claudia Sheinbaum al Consejo Nacional de su partido, a fin de purificar las candidaturas para próximas elecciones, crecen las interrogantes no sólo entre los guindas, sino entre sus aliados.
Y es que, aunque se supone que las recomendaciones son sólo para aspirantes morenistas, el mensaje llegó veladamente a los dirigentes de los otros partidos de la 4T, para que se lo piensen bien antes de querer darle la vuelta a las reglas del oficialismo.
Porque Sheinbaum busca, básicamente, prohibir la reelección a cargos de elección popular y el nepotismo, lo que ha molestado a más de un personaje que ya se veía una vez más en el mismo cargo o heredando el puesto a sus familiares.
Hay más reglas, pero las más polémicas son los que impiden a gobernadores, alcaldes, y legisladores repetir en sus cargos, lo que cual, por cierto, no es ilegal, pero en Morena sería inmoral.
La idea presidencial sería renovar las cámaras y los gobiernos estatales y municipales, con el pretexto de darle juego a los que vienen abajo, aunque lo que en realidad busca es sacudirse a los representantes que no son suyos.
Todo mundo tiene claro que la gran mayoría de quienes integran el Poder Legislativo, por ejemplo, le responden a Andrés Manuel López Obrador, pues la mayoría le debe el puesto y le guardan fidelidad.
Mientras eso siga igual, Claudia no podrá contar con una mayoría propia y seguirá cargando con la herencia del fundador de Morena. Eso la tendría maniatada, a fin de que no pueda deshacerse de las imposiciones de su antecesor.
Como los obradoristas no son tontos, y tienen el colmillo más retorcido que la trayectoria de Ignacio Ovalle en Segalmex, tenían como plan B buscar los mismos cargos, pero a través de un partido aliado, como pueden ser PT o Verde Ecologista, a fin de burlar a los guindas.
Previendo que intenten darle la vuelta con esta treta, la Presidenta prohibió específicamente que cualquier aspirante guinda pueda cambiar de partido dentro de la 4T, para que busque reelegirse evitando las reglas morenistas.
Porque está claro que personajes como Félix Salgado Macedonio, Saúl Monreal y demás jauría, ya se habían visto participando con otros colores que también integran el llamado movimiento transformador del país.
El acatamiento o no de las nuevas reglas de los guindas, será vital para saber si Sheinbaum podrá sacudirse la herencia maldita de López Obrador, o tendrá que apechugar durante todo su sexenio.
Porque la Presidenta podrá tirar línea a su partido, donde supuestamente la tendrían que obedecer, pero por qué lo tendrían que hacer sus aliados.
Bien dicen que lo difícil no es poner en papel las reglas; el riesgo es que no se respeten.
CENTAVITOS
El que de plano sigue encabritado con el gobierno de Clarita Brugada es el diputado Pablo Trejo, quien no digiere que un simple punto de acuerdo —aprobado por unanimidad la semana pasada— para iluminar de morado los edificios públicos de la capital, a fin de conmemorar el Día Mundial de la Hipertensión Pulmonar, se lo hayan pasado por el arco del triunfo. Pablito anda que se lo lleva el diablo, porque ha sido de los legisladores más disciplinados, y si un miserable punto de acuerdo conmemorativo no es atendido, qué va a pasar cuando se trate de algo más serio para la capital. Lo malo de tener una mayoría absoluta ha llevado a la 4T a la soberbia, que tarde o temprano las va a cobrar.
