La BOA y el gran distractor
Todo un magazo en el arte de crear distractores cuando las cosas no le van bien, Andrés Manuel López Obrador ganó una vez más la partida mediática al inventar una conspiración en contra de su gobierno, con la supuesta creación del Bloque Opositor Amplio BOA. Es de ...

Adrián Rueda
Capital político
Todo un magazo en el arte de crear distractores cuando las cosas no le van bien, Andrés Manuel López Obrador ganó una vez más la partida mediática al inventar una conspiración en contra de su gobierno, con la supuesta creación del Bloque Opositor Amplio (BOA).
Es de risa que un gobierno, que presume estar enterado de todo, se tenga que apoyar en un “documento confidencial anónimo” —cuya autenticidad no está probada— para descubrir que sus opositores le quieren disputar el poder.
Por supuesto que causó risa su invento, pero el Presidente logró de nuevo ponerse el traje de víctima y reagrupó a sus seguidores. Pero lo más importante fue que metió a todos en el tema que él quería.
Con sus críticas y hasta con sus burlas, sus opositores cayeron en la trampa y fueron parte de ese gran distractor, precisamente cuando la pandemia de coronavirus, la crisis económica, la inseguridad latente y la ineptitud gubernamental le están pegando duro.
Que sus opositores, llámense partidos, organizaciones civiles, empresarios, periodistas, intelectuales o quien sea se quisieran unir en un bloque para derrotarlo electoralmente en 2021, es lógico y hasta plausible.
Para eso son las elecciones, para que la gente pueda decidir libremente si sigue apoyando o no un proyecto. Por eso mismo fue que el tabasqueño y su partido ganaron la Presidencia de la República y el Congreso en 2018; la mayoría así lo quiso.
Cuando él buscaba ser Presidente llamaba a unirse contra el mal gobierno y a derrocarlo en las urnas, y no por ello fue acusado de complotista. Jamás habló de un Golpe de Estado, como tampoco lo han hecho sus opositores.
Si dice que todos los que no comulgan con la 4-T quieren terminar con su gobierno en 2022 a través de la revocación de mandato, pues fue él quien exigió la existencia de esa figura para que el pueblo decidiera si el Presidente seguía hasta el final o se iba antes.
La vacilada que se aventó en la mañanera de ayer es una muestra clara de que las cosas no le están saliendo nada bien y que necesita de distractores para sacudirse un poco la presión. Lo bueno para él es que sus opositores siempre caen redonditos en sus trampas.
Es un maestro para posesionar la agenda y hacer que todos hablen de lo que él quiera, dejando de lado los temas realmente importantes para el país.
¿En qué país la oposición no busca derrotar al Presidente? Mientras sea por la vía electoral, es válido, y en el documento “confidencial” que dice le filtraron, jamás se habla de un derrocamiento.
El BOA es el gran distractor, pero también es un elemento para cohesionar a sus seguidores e identificar a los “enemigos de la democracia”, entre ellos el INE y el Tribunal Judicial Electoral, donde busca hacer cambios.
El documento aparece justo cuando las cosas no pintan nada bien para los pejistas rumbo a 2021.
CENTAVITOS
Que la policía de la CDMX no evitó los saqueos, agresiones ni destrozos de los embozados para no caer en provocación, dijo ayer Claudia Sheinbaum. ¿En serio la jefa de Gobierno se sentirá orgullosa de humillar a sus policías y fallarle a los ciudadanos? ¿Para ella es mejor pasar como un gobierno bueno para nada que como uno con imagen de represor? Que no dé ideas a los malosos para que si quieren robar, primero se cubran el rostro, vandalicen las calles y después roben lo que quieran, pues de esa forma la policía no intervendrá y quedarán impunes. Parece que el distractor lanzado por YSQ también le cayó como anillo al dedo a Sheinbaum.