En un oficio presentado el 9 de octubre ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México, la diputada Nora Arias pidió al organismo no sólo que la reconociera como presidenta del PRD capitalino, sino que le entregara las prerrogativas acumuladas desde el año pasado.
O sea, que desconociera las sentencias de la Sala Superior del Tribunal Electoral Federal que primero ordenó destituirla, y después inhabilitarla para el cargo.
El argumento de Nora era que, mientras concluía otro litigio, promovido por ella misma por la posesión del partido, se le permitiera ser presidenta provisional con facultades para encabezar el proyecto electoral del sol azteca en 2027.
Para presionar a los consejeros, ordenó bloquear las instalaciones del IECM e impedir los preparativos de las próximas elecciones, lo cual originó ya una denuncia penal en contra de quienes tienen tomado el organismo.
La diputada incluso hizo llegar, a través de diputados del oficialismo, un mensaje al organismo para que cedieran a su petición, a cambio de levantar el bloqueo. O sea, buscó que cambiaran las cosas por medio del secuestro, el acoso y el chantaje.
El IECM la bateó, porque esa decisión no está en sus manos; su revocación como presidenta del PRD fue ordenada por la Sala Superior, y es una decisión inapelable.
Si la vida del partido permanece detenida es porque Arias, a través de su suplente, Blanca Fernández, ha impugnado toda decisión en contra, y la más reciente fue para que se revisara la idoneidad de la dirigencia oficial.
A pesar de que la petición provino del Tribual Electoral de la CDMX desde el 29 de agosto, el nuevo dictamen se ha retrasado, porque el IECD ha pedido a todas las instancias judiciales información, y la respuesta no fue precisamente rápida.
Y se entiende porque mucha es información sensible, pero en estos momentos ya se cuenta con ella para dictaminar. Originalmente sería hoy, pero se está complementando con todo cuidado el proyecto final, para que no haya más reclamos.
Cualquiera que sea el dictamen no cambiará las cosas, pues cuando mucho se pedirá a la actual dirigencia reponer algunos nombramientos, pero bajo ninguna circunstancia Nora podrá ser nombrada presidenta; ahí no hay manera.
Por otra parte, cómo es que la diputada exigía que la hicieran presidenta y que le entregaran las prerrogativas, si ella misma exigió en la tribuna del Congreso de la Ciudad de México que esos dineros fueran regresados a la Tesorería de la CDMX, pues no se usaron.
O sea, que se devuelvan a la Tesorería, pero sólo en caso que no sean para ella, ¿o cómo?
Si está claro que bajo ninguna circunstancia Arias volverá a ser presidenta, qué es lo que persigue. Porque quizá debería pensar en su equipo y en quienes las siguen, pues los dejará sin chamba ni futuro político, en aras de destruir al partido.
CENTAVITOS
Haciendo gala de sus malas mañas, el alcalde morenista de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, viola la ley electoral al aprovechar su próximo informe de gobierno para lanzar una campaña anticipada para su reelección. El Periférico está lleno de anuncios sobre el evento que realizará el próximo día 27, y nada tendría de raro, pues la ley le permite informar. Pero sus anuncios muestran una figura gigante de él con un 27 en rojo, lo que obviamente hace referencia a las elecciones del próximo año. Seguramente dirá que ese número se refiere al día de su informe y no al del próximo año electoral; hay que reconocer que planeó bien su trampa.
