Como si los alcaldes de la ciudad no tuvieran nada mejor qué hacer y les sobrara dinero, doña Clara Brugada los presiona para que organicen su Fan Fest por el Mundial en las 16 alcaldías… ¡con sus propios recursos y bajo su propio riesgo!
La jefa de Gobierno los conmina a poner pantallas, mobiliario y servicios para los ciudadanos que no puedan asistir a los estadios, lo cual suena muy bien si les diera recursos extras para organizar la fiesta.
Porque armar un evento tipo puente Guadalupe-Reyes no es fácil. Hay que contratar sillas, lonas, seguridad, servicios médicos, baños, video y un sinfín de detalles para cubrir ¡40 días, con horarios de 9:00 a 02:00 de la madrugada!, si todos son como el Fan Fest del Campo Marte.
Por eso el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, se negó a entrarle ahí y en otros lugares, a menos que le asignaran más recursos.
Y tiene razón, pues basta imaginar que los aficionados que lleguen temprano serían recibidos por franeleros; a medio día ya tendrán hambre y sed y, obvio, los comerciantes ambulantes estarán atentos a satisfacer la demanda.
Conforme avance el día buscarán tragos, y a ver quién es el guapo que impide meter bebidas a la banda. Si sus favoritos ganan, la euforia; si pierden, la frustración. Y que no se encuentren a aficionados de equipos contrarios, pues se necesitarán bastante policías.
Ni qué decir cuando las cervezas hagan su efecto y los enfiestados busquen cualquier árbol, banqueta o coche para desahogarse. Eso sin contar las toneladas de basura que el anfitrión tendrá que limpiar.
Todo eso cuesta un dineral, pero además, si llegara a ocurrir una desgracia, los alcaldes serían responsables, y ya ven que no hace falta mucho para que sus enemigos pidan sus cabezas.
Por eso es que –nada tonto– Tabe se negó a organizar la fiesta si no le dan más lana. Le querían endilgar la del Campo Marte, que además será para puro fifí, pues se cobrarán entre 400 y cinco mil pesos por entrar, y habrá bebidas alcohólicas, conciertos y shows.
Habrá que suponer que los organizadores ya presentaron al Gobierno de la CDMX su respectivo Plan de Protección Civil, indispensable en estos eventos.
No hay que ser genios para adivinar que, ya enfiestados, los aficionados buscarán seguirla en lugares cercanos a las sedes de los Fan Fest, y ahí iniciará el calvario para vecinos, restaurantes y comercios, que esperan recibir turistas, no andar batallando con los borrachos del parque.
Es fácil gritar desde Donceles que Tabe no quiere que los habitantes pobres de Miguel Hidalgo disfruten del Mundial en los parques, pero nadie propone que le den lana para la fiesta. No es como un Fan Fest en el Zócalo, que está lleno de policías y vallas, ahí todo está controlado.
Por cierto, el del Zócalo afectará a otras alcaldías, como la Cuauhtémoc, pues se ubica en su demarcación y cuenta con mucho esparcimiento.
Fuera de esa zona, los famosos Fan Fest serían bombas de tiempo.
CENTAVITOS…
Parece que el distanciamiento de Brugada con su secretario, César Arnulfo Cravioto, se agudizó por las diferencias que la jefa de Gobierno mantiene con Martí Batres, quien desde que arrancó su administración ha querido controlarla, pues cree que el cargo se lo debe a él. Arnulfo, por ser paje de Martí, se sentía el todo poderoso y eso hartó a Clara. El enfriamiento ocurre cuando la definición de candidaturas para 2027 está a la vuelta de la esquina, por lo que la cosa se pone buena entre los duros de Morena en la capital.
