Dibuja Morena sus focos rojos
Entre los territorios que en la burbuja de la jefa de Gobierno se mencionan están Tláhuac, Milpa Alta, Xochimilco, Tlalpan y Álvaro Obregón.

Adrián Rueda
Capital político
Aunado al apetito por la Gustavo A. Madero, los duros de Morena elaboran ya un mapa de las alcaldías que —según quienes le hablan al oído a Clara Brugada— estarían en riesgo de perderse si no hay una pronta intervención.
Entre los territorios que en la burbuja de la jefa de Gobierno se mencionan están Tláhuac, Milpa Alta, Xochimilco, Tlalpan y Álvaro Obregón, aunque más por disputas internas que por riesgo ante la oposición.
De esos lugares, los puros se concentran en Xochimilco, Tlalpan y Álvaro Obregón, pues consideran que quienes están ahí no son dueños; viven de prestado.
En tierras xochimilcas, por ejemplo, José Carlos Acosta no perdona a Circe Camacho haberlo echado de una demarcación que considera de su propiedad.
Si bien José Carlos mantiene cierta fuerza en el territorio, además de ser director de Capital Humano de Clara en la CDMX, Circe ha demostrado no estar manca, sin contar que Xochimilco es parte de la negociación con Morena y el PT no la soltará tan fácil.
Aunque Acosta le quiera vender a Brugada que ese territorio representa un foco rojo para la 4T, pues la oposición puede rearmarse para 2027, habrá que recordarle que la demarcación no se perdió con él en 2021, nada más porque ahí no hubo alianza; ganó por menos de mil votos.
Otro territorio en el que hay mucho ruido es en Álvaro Obregón, donde la familia Batres ha intentado por años impulsar a Valentina, que aunque nunca ha sido siquiera candidata, no quita el dedo del renglón.
Los Batres sueñan guajiramente tener GAM y Álvaro Obregón, las dos alcaldías más grandes después de Iztapalapa, que está apartada por Brugada.
En tierras obregonenses las bases serán movilizadas en contra del gobierno de Javier López Casarín, bajo el supuesto de que fue soltado por Marcelo Ebrard, quien lo llevó a la alcaldía.
Algunos marcelistas aseguran que López Casarín los traicionó y que por eso el secretario de Economía le retiró su apoyo; en el equipo del alcalde aseguran que fue un acuerdo temporal para que cada quien se concentrara en sus responsabilidades, pero que todo está bien.
Incluso aseguran que, esporádicamente, se reúnen a echar un vinito, y que es probable que en la segunda mitad del año se sienten a negociar de nuevo. Que, por el momento, el equipo de Ebrard no está en la alcaldía porque Marcelo se los llevó un rato a la Secretaría de Economía.
Como quiera, la gente habla y eso puede desestabilizar a los alcaldes bajo fuego amigo, pues nadie quiere esperar a que revienten los problemas internos de Morena para empezarse a mover; ya hay varios en la mira.
Por cierto, en Donceles traen el chisme de que Circe pediría licencia para separarse del cargo; no es por desilusionarlos, pero ejercerá una breve licencia médica porque este fin de semana se convertirá en madre de Lenin, que será su segundo hijo.
CENTAVITOS
Vaya paradoja de la diputada Gaby Jiménez, vicecoordinadora de Morena en San Lázaro, donde su opinión es nula —si es que algún día se la llegan a pedir—. No es fácil tratar con los liderazgos de la bancada, que no dejaron pasar a Alfonso La Polla Ramírez Cuéllar, con todo y que era enviado de la Presidenta. Como nunca ha penetrado esa barrera, Gaby busca la querencia de Azcapotzalco, donde Mario Delgado no la pudo imponer para alcaldesa. A Jiménez la persigue su pasado panista y los abucheos de morenistas en su contra en actos públicos, lo que deja en claro que no la van a dejar pasar ahí.