Delgado podría caer pa’rriba
Sería elegible para pelear la candidatura a jefe de Gobierno, que tanto anhela

Adrián Rueda
Capital político
De confirmarse la resolución judicial para que en agosto tenga que dejar la presidencia nacional de Morena, Mario Delgado estaría en posición de convertir la derrota en un triunfo personal, pues sería elegible para pelear la candidatura a jefe de Gobierno, que tanto anhela.
A menos de un año de que tanto él como Citlalli Hernández extendieran su mandato al frente del partido oficial hasta que concluyan los comicios de 2024, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación declaró inválida esa decisión por inconstitucional.
La propuesta, que tendrá que ser avalada por el pleno del Tribunal, vino de la magistrada Janine Otálora y se sumó a las controversias de militantes del partido en contra de las modificaciones al Estatuto de Morena, que habían sido avaladas por el INE.
Tanto Mario como Citlalli —que deberían concluir en la presidencia y secretaría general del CEN morenista en agosto próximo— buscan prolongar sus encargos hasta el 31 de octubre de 2024, pues consideran que una elección interna en estos momentos “metería ruido” al partido.
Y claro que tienen razón, pues una sucesión partidaria desataría una guerra tribal de pronósticos reservados. Las corcholatas que buscarán la Presidencia de la República para el próximo año no se guardarían nada de su armamento.
Nadie en la 4T quisiera imaginar qué pasaría si al mismo tiempo que se realiza la encuesta entre presidenciables se lleva a cabo la elección de nuevos dirigentes del partido oficial; la carnicería los dejaría hechos polvo.
Pero de todo lo malo que le pudiera ocurrir a su partido, Delgado podría entrar por la disputa de la candidatura a jefe de Gobierno de la CDMX, que, hasta el momento, tiene vedada.
Y es que de Palacio Nacional le ordenaron llevar el proceso selectivo de candidatos para 2024 y le prohibieron cualquier aspiración individual, lo que lo deja fuera de la lucha por suceder a Claudia Sheinbaum.
A pesar de la prohibición, Mario se ha seguido moviendo y se encuesta entre los posibles aspirantes al gobierno capitalino, donde le ha ido bastante mal. Pero ante tantas cosas que dicen que debe, nada mal le caería, aunque sea, una curul, por aquello del fuero.
Claro que ninguna de las taparroscas en la CDMX toma en serio sus intenciones de estar en la boleta para llegar al Antiguo Ayuntamiento, pero creen que sí puede apropiarse de una de las plurinominales al Senado, por ejemplo.
Aunque aún falta que el TEPJF le confirme que tiene que dejar la presidencia de Morena, lo mejor que le puede pasar a Delgado es que lo saquen antes de que arda su partido; o sea, perder para salir ganando.
CENTAVITOS
Aunque no obtuvo la importancia mediática que merecía, la reciente apertura de la megaoficina de expedición de pasaportes en Iztapalapa es todo un hit para la Cancillería, pues beneficiará a miles de habitantes del oriente de la capital y del Edomex. La oficina, ubicada en Plaza Las Antenas, se enmarca en un nuevo modelo de la dependencia para instalarse en centros comerciales en condiciones económica accesibles por parte de sus dueños que, a cambio, reciben más clientes. A la jugada, implementada por el director de la Oficina de Pasaporte de la SRE, Carlos Candelaria, sólo le falló el timing, pues la apertura se hizo justo al inicio de la Semana Santa y el evento se lo llevó su jefe, Marcelo Ebrard, quien aprovechó para pisar tierra amiga de Sheinbaum, que prefirió irse con Cuauhtémoc Blanco a Morelos, antes que acompañar al canciller.