En Babilonia anduvieron ayer los diputados del Congreso de la Ciudad de México durante la comparecencia de Juan Pablo de Botton, secretario de Finanzas de Clara Brugada, pues nadie lo cuestionó sobre la vacante que dejó en Capital Humano el xochimilca José Carlos Acosta.
Tuvieron al amigo de Andy para pedirle detalles sobre la salida de José Carlos, quien a principios de mes abandonó el cargo para retomar su curul en San Lázaro.
Y está bien que si el exalcalde de Xochimilco quería retomar su curul lo hiciera, faltaba más. El tema es que el cargo que abandonó no es cualquier escritorio, sino donde se maneja la nómina de todo el gobierno capitalino.
Porque Acosta se fue entre señalamientos de aprovechar el puesto para dar dígitos —bases a trabajadores de determinadas áreas—, para favorecer políticamente a sus amigos.
Incluso en sus últimos días al frente de la dependencia, dirigentes sindicales lo acusaron de cargar los dados hacia uno de los líderes que están peleando la presidencia del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México.
Hay que recordar que la renovación en la influyente organización sindical está programada para el próximo mes, luego de que la asamblea electiva del año pasado, fue anulada y reprogramada para noviembre.
Independientemente de que José Carlos haya dejado botado, o lo hayan corrido de Capital Humano, es una coordinación que no puede permanecer acéfala, por el manejo de una de las mayores nóminas del país.
Pero el tema ni siquiera fue mencionado, quizá para no incomodar a De Botton, pues por lo regular nadie quiere pelearse con el de los dineros, para que sus presupuestos no vaya a sufrir alguna merma.
La comparecencia de ayer fue hecha a modo para que el novel funcionario se luciera, aunque no lo logró; mostró lo verde que está políticamente para este tipo de eventos.
De las contadas ocasiones en las que mostró algo de ánimo, fue al inicio de su discurso, cuando elevó la voz para gritar a los diputados que llevaba un saludo de la jefa de Gobierno; lo demás fueron números, porcentajes, y proyecciones.
Tuvo respuesta de algunos diputados, como el morenista Juan Rubio Gualito, que también elevó su tono festivo en tribuna, donde se tomó su tiempo para dejar claro que, además de ser su gran cuate, Juan Pablo “es el mejor secretario de Finanzas que ha tenido la ciudad”.
O sea que ni Mario Delgado o Luz Elena González, titulares de esa área con Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum, respectivamente, le llegan a los talones. Ni modo que Gualito haya querido barbear a De Botton rumbo a la elección sindical, donde tiene sus intereses, ¿verdad?
Por lo demás, fue otra comparecencia de flojera. Ya para que haya estado mejor la de Arnulfo Cravioto, quien la semana pasada resbaló en tribuna al decir que si no hubo predialazo en la CDMX fue gracias al PAN, lo que hizo corto con Clara y con la bancada de Morena.
CENTAVITOS
Bastante indignados, los diputados locales de Morena se lanzaron ayer contra Marine Le Pen, la política de ultraderecha que busca la presidencia de Francia, quien al arrancar su campaña dijo a sus simpatizantes que no permitirá que su país “se deslice hacia la mexicanización con la presencia de cárteles; erradicaremos estas organizaciones criminales sin contemplaciones, tratándolas como terroristas”. Y sí, los morenistas tienen toda la razón en calentarse y en calificar a la política gala como intervencionista, porque metiche sí es… ¿pero también chismosa?
