Crece la bronca Santiago-Adrián
Si no le bajan a su volumen, uno de los dos puede quedar destruido.

Adrián Rueda
Capital político
Al recibir las solicitudes de registro de quienes aspiran a la Jefatura de Gobierno, en el PRI, PAN y PRD quedaron de manifiesto las graves diferencias que hay entre sus principales candidatos, sobre todo entre rojos y azules, quienes dejaron ver que jugarán rudo.
Para nadie es un secreto que el panista Santiago Taboada y el priista Adrián Rubalcava, alcaldes de Benito Juárez y Cuajimalpa, respectivamente, de plano no se tragan.
Y eso sería lo de menos, si se ajustarán al método aprobado de debates y encuestas para elegir al mejor. Pero el asunto es que la animadversión entre ellos cada vez crece más, y si no le bajan a su volumen, uno de los dos puede quedar destruido.
De los tres partidos, el primero en registrar a su precandidato fue el PRD, donde Luis Espinosa Cházaro entregó la solicitud a sus dirigentes locales y nacionales, en un evento tan desangelado, que en lugar de efusividad hubo rostros sombríos.
Quizá porque sabían que tendrán que hacer campaña para alguien que jamás ha ganado ni una elección de manzana. A quien nadie conoce y que no les aportará votos, sino que se los restará, y pondrá al partido en ruta de pérdida de registro.
Ante la carencia de un proyecto de su precandidato, los dirigentes dedicaron un nuevo discurso a criticar la salida del diputado Víctor Hugo Lobo —quien el martes renunció a 25 años de militancia en el PRD—, afirmando que no les afecta su salida, “porque de todos modos iba a ser expulsado”.
Pero lo de menos fue el evento patito del sol azteca, que de tan reducido parecía más una reunión del PT, sino las declaraciones posteriores, donde la nota se la llevó Rubalcava, quien con toda saña declaró que sólo espera que los aspirantes no tengan algún pendiente con la Fiscalía.
La indirecta —que, en realidad, fue muy directa—, fue dirigida contra Taboada, de quien se dice es investigado por las autoridades judiciales, y que ya habría una carpeta terminada. Fue un golpe bajo, que dejó en claro que será una guerra con todo tipo de armas.
El de Cuajimalpa criticó la ausencia de Santiago en el registro de Espinosa, y también que ninguno de los dos fue invitado al registro del panista.
Como quiera, el principal problema no es ése, sino la alianza entre Espinosa y Adrián para no levantarle la mano a Taboada, aunque ganara, lo que refuerza la versión de que el priista tiene el encargo de Claudia Sheinbaum de reventar la alianza opositora y después brincar a Morena.
La pregunta es si esta guerra entre sus dos principales aspirantes, también lo es entre sus partidos. Porque PRI y PAN no han salido a aclarar nada o a meter en cintura a sus muchachos, que podrían afectar a la alianza Va por la CDMX.
En esta lucha, el PRD no cuenta, pues Espinosa sólo quiere que le den una senaduría por la vía uninominal —a pesar de que en su vida ha ganado algo en las urnas—, pero como sabe que su partido perderá el registro, si va por la plurinominal se quedará sin nada.
CENTAVITOS
El registro de ayer de Taboada fue como en las bodas de pueblo, donde a los invitados los citan media hora antes de la misa, para que iglesia no luzca vacía, sólo que aquí se exageró, con una hora antes. Lo bueno es que los del sonido se aventaron una buena selección de rolas de salsa, como para que Santiago no olvidara su reciente visita a Iztapalapa, que le organizaron grupos priistas… Por cierto, eso es algo que Adrián aún no digiere, pues no concibe que su propio partido placee a su rival en el corazón de Morena.