Buscan duros debilitar a Claudia
En el morenismo se negocia con las canicas ajenas, pero sólo para obtener beneficios personales.Tal como lo había adelantado a principio de mes,Francisco Chíguilrenunció a la presidencia del Consejo Estatal de Morena, y solicitó también licencia como alcalde en ...

Adrián Rueda
Capital político
- En el morenismo se negocia con las canicas ajenas, pero sólo para obtener beneficios personales.
Tal como lo había adelantado a principio de mes, Francisco Chíguil renunció a la presidencia del Consejo Estatal de Morena, y solicitó también licencia como alcalde en GAM, para convertirse en coordinador de campaña de Clara Brugada al gobierno de la CDMX.
Ambas acciones ya eran conocidas por la propia Claudia Sheinbaum, luego de haberle exigido al alcalde dejar de andar de rebelde y apoyar la nominación de Omar Hamid García Harfuch a la Jefatura de Gobierno en 2024.
Se supo que Chíguil se negó a acatar la instrucción, y que Sheinbaum le pidió analizar su presencia como presidente del Consejo Estatal del partido. La respuesta del alcalde fue que dejaría en definitiva el cargo partidista y que, además, pediría licencia como alcalde en GAM.
Una semana después cumplió su advertencia y hoy, con el respaldo de un importante bloque de duros del partido, coordina los esfuerzos de Brugada por ganarle la candidatura morenista a García Harfuch.
La nota ya no es que Chíguil y los duros desafíen a la exjefa de Gobierno, sino que esa desobediencia se esté tolerando desde Palacio Nacional, donde el discurso hacia afuera es que Claudia es la nueva dueña de El bastón de mando, pero hacia adentro aumentan los ataques.
Quienes saben cómo se mueven los hilos en la 4T, dicen que la cargada de los duros no es precisamente en contra de Omar Hamid, sino para mandar un mensaje a Sheinbaum de que no se crea eso de que es dueña única de El bastón.
Que todavía necesita de los de arriba para avanzar en su camino electoral, pues líder moral del Movimiento Transformador sólo hay uno, y eso lo debe tener bien claro siempre.
Por su parte, García Harfuch sigue haciendo su chamba y ya hasta tiene su propio bastón de mando, pero la sensación es que su equipo lo tienen copado y no le permite acercarse con los liderazgos.
Personajes como Rigoberto Salgado, Julio César El Nenuco Moreno y ahora hasta René Bejarano, quieren negociar a su nombre, lo que genera dudas en los territorios, pues los dirigentes quieren tener la certeza de que el candidato está enterando de los acuerdos.
Y es que en el morenismo se da mucho eso de negociar con las canicas ajenas, pero sólo para obtener beneficios personales, y por eso aislan en una burbuja a los personajes que dicen representar.
Por ejemplo, apenas este fin de semana Lola Padierna hizo pública su adhesión a Omar Hamid, cuando apenas hace un par de semanas Bejarano hablaba pestes del exsecretario de Seguridad Ciudadana.
Lo que pasa es que el matrimonio tiene claro que en el equipo de Brugada no tiene cabida, por la sencilla razón de que en ese lado se encuentra su antiguo alumno Martí Batres, quien no los dejaría entrar.
CENTAVITOS...
Por cierto, muy mal no sólo en la oposición, sino entre los propios morenistas, cayó la exagerada autopromoción que se quiere hacer Batres desde el gobierno capitalino, al anunciar una serie de acciones para los próximos cien días. No hay tiempo ya de ejecutar ninguna acción importante, pues ni siquiera hay algo medianamente relevante incluido en el Presupuesto 2024; Martí sólo quiere maquillar acciones para que la gente no piense que sólo está de florero. No acepta que el muñeco del pastel será alguien más, y que debería dejar los reflectores para quienes sean candidatos de su partido, mientras que él sólo debe cumplir el papel que le asignaron de apoyar al partido, pero desde un perfil bajo. Le gana el protagonismo en un cargo para el que ni siquiera fue elegido.