Bejarano amenaza con revuelta
En el equipo de René Bejarano se quejan de que Claudia Sheinbaum no le ha cumplido en nada al viejo profesor, por lo que no descartan una pronta reacción de los grupos afines a la llamada Liga de la Justicia. Desde su llegada al gobierno de la Ciudad de México, ...

Adrián Rueda
Capital político
En el equipo de René Bejarano se quejan de que Claudia Sheinbaum no le ha cumplido en nada al viejo profesor, por lo que no descartan una pronta reacción de los grupos afines a la llamada Liga de la Justicia.
Desde su llegada al gobierno de la Ciudad de México, Sheinbaum ha evitado hacer tratos con Bejarano, quien siente que la funcionaria está en deuda con él por haber apoyado, desde abajo, su campaña política.
Los bejaranistas aseguran que, a pesar del control que tienen sobre varios órganos autónomos, e incluso posiciones en el Poder Judicial, se han mantenido alineados al nuevo gobierno en espera de que se concreten acuerdos políticos para el grupo.
Pero, lejos de eso, además de no ver señales de Sheinbaum de querer acercarse a ellos, se quejan de que les ha estado quitando el control de sindicatos, con lo que pierden el dominio de varias áreas.
Al interior del bejaranismo se comenta que, si no hay arreglo, la jefa de Gobierno puede empezar a resentir algunos problemillas al interior de su administración.
Mientras eso ocurre, en el Congreso de la Ciudad de México el viejo profesor ha puesto a operar a uno de sus alumnos más torpes —pero no tiene mucho de dónde escoger—, a fin de mantener el control sobre el InfoDF.
Se trata de Carlos Castillo, quien preside la Comisión de Transparencia y se ha dedicado a arrear a los comisionados de ese instituto, al grado de que los tiene haciendo las iniciativas de ley que a él le corresponden, como la de Archivos, entre otras.
Como Castillo no sabe, pone a trabajar a los comisionados, que ni las apariencias guardan no solamente para acudir a Donceles a presentar la iniciativa con el diputado, sino que incluso asistieron a su informe.
El domingo se vio a varios de ellos, bañaditos y perfumados, en el informe, que fue de flojera, porque se trata de un diputado más gris que una tarde de otoño.
A lo mejor fueron porque Castillo fue como testigo de honor a la firma del convenio del InfoDF con el comisionado de la Reconstrucción, Arnulfo Cravioto, otro de su mismo nivel.
El diputado presume tener en la mano al presidente del Info, Julio El Bombas Bonilla, con quien intercambia tuits peor que si fueran novios. Si bien es cierto que debe haber una comunicación institucional, los mensajes dejan ver cierta tutoría sobre los comisionados.
¡Aguas con la tribu bejaranista!; basta recordar la forma como utilizaron esta institución, en el anterior periodo de Mucio Hernández como presidente.
En el gobierno capitalino se encendieron las alarmas, porque Castillo será uno de los que participarán en el nombramiento de los contralores internos de los órganos autónomos y, con los antecedentes de su patrón, seguro reclamará posiciones.
CENTAVITOS
Apenas Alejandro Moreno, líder nacional del PRI, había ido a tocar base al Congreso de la CDMX con sus diputados, concejales y su único alcalde, y le cayó la maldición de las averiguaciones previas. Tras el anuncio de que Alito sería investigado por enriquecimiento ilícito, los amarres para el próximo nombramiento de la presidencia tricolor en la CDMX se le empiezan a soltar.