Pierden Cravioto y cuñado de Martí

Batres tenía que coordinar la estrategia de tres delegaciones y entregó malos resultados.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Aunado a la derrota interna de Martí Batres en las pasadas elecciones para la integración de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México, se debe agregar el tremendo descalabro que recibió su paje en Donceles, César Arnulfo Cravioto.

El líder de Morena en la capital, que presume haber arrasado en las urnas, fue barrido en las delegaciones Gustavo A. Madero e Iztapalapa, y apenas pudo ganar en Azcapotzalco, donde perdió miles de votos con relación a 2015.

A Batres le habían encargado coordinar la estrategia electoral de esas tres delegaciones y entregó malos resultados, lo cual lo debilita en su búsqueda de la candidatura pejista para la Jefatura de Gobierno en 2018.

Pero si eso hubiera sido poco, el recuento de los daños arroja que su paje Cravioto, quien al menos tendría que haber defendido el distrito electoral por el que llegó a la Asamblea Legislativa, fue barrido en la GAM.

Resulta que a Arnulfo, quien conduce a los morenos en Donceles, le dieron hasta con la cubeta en el distrito 6 federal –que abarca los distritos locales 4 y 6–, que el año pasado habían ganado.

Esa derrota es importante porque en la zona confluyen los territorios que también les dieron una curul a Beatriz Rojas, esposa del exdelegado Francisco Chiguil, y Emiliano Álvarez, nada más y nada menos que cuñado del mismísimo Batres.

Para decirlo más claro, Martí anda cacareando que su partido es el que parte el queso en la ciudad, aunque en términos reales tuvo una importante baja en la votación con respecto a junio del año pasado.

Pero lo peor para los morenos es que su dirigente local y su líder en la ALDF, que son quienes tiran línea a sus diputados, salieron apaleados. ¿Entonces de qué presumen Batres y su paje Arnulfo?

En realidad el triunfo se lo deben a los demás que se aplicaron en el territorio, como los delgados Claudia Sheinbaum y Ricardo Monreal en Tlalpan y Cuauhtémoc, respectivamente.

Aunque analizando fríamente los números, en realidad Morena no ganó mayor cosa y la derrota del PRD puede ser un espejismo rumbo al 2018, ya que con todo y la carga negativa de las decisiones de su gobierno, se mantuvo a flote e incluso creció un poco.

En el distrito 6 la dupla Víctor Hugo Lobo-Nora Arias les puso un estate quieto y les arrebató el territorio perdido en 2015, que los reposiciona en el interior del PRD, aunque no fueron los únicos.

Habría que destacar también la tarea de Leonel Luna, que además de arrebatarle el distrito 17 al PRI, se llevó de calle el distrito 16, que fue el que más votos le aportó al partido en la ciudad.

Faltan ajustar las cuentas, pero en términos llanos, aunque Morena ganó por un pelito la elección, perdió casi 150 mil votos con relación a junio pasado.

CENTAVITOS... Y hablando de Luna, el líder de la ALDF le tomó la palabra a su dirigente nacional, Agustín Basave, quien dejó en claro que no está muy a gusto en el partido. Basave dijo que el PRD está en su peor crisis y sin dinero –o sea, en el hoyo–, y Luna le manda a decir que si eso piensa, qué hace en la silla presidencial amarilla. Y tiene razón, si el expriísta no le ve futuro al partido que le prestaron, pues que se vaya y listo; si se queda será, al menos, incongruente.

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