Detectan fisura en Donceles
Los dos operadores del jefe de Gobierno se reunieron en el Zócalo a echar un café...

Adrián Rueda
Capital político
La reciente foto que el secretario de Gobierno, Héctor Serrano, y el líder de la Asamblea Legislativa del DF, Manuel Granados, publicaron en redes para tratar de echar abajo las versiones de que no se llevan nada bien, parece haber quedado en el olvido.
Ante las versiones de que los encontronazos entre ambos eran cada vez más fuertes, los dos operadores de Miguel Ángel Mancera se reunieron en el Zócalo a echar un café, y al término de la reunión se tomaron una foto que subieron cada quien a su cuenta personal de Twitter.
El mensaje que querían enviar era que todo está bien y que quienes dicen que traen pique es porque solamente quieren dividir; el asunto es que cada vez son más los que piensan que no se pueden ver ni en pintura.
Por supuesto que nadie se tragó eso de la foto en la oficina de Serrano, pero dejaron tranquilo a quien les sugirió dar un mensaje de unidad ante los enemigos del gobierno.
Y es que, entre otras muchas cosas, el tema de los derechos humanos es algo que no quedó muy claro, pues mientras Granados fue acusado de fallar en la operación para la ratificación de Luis González Placencia al frente de la CDHDF, Serrano no movió un dedo para apoyarlo.
El secretario de Gobierno quiso intervenir literalmente al cuarto para las doce de la fecha de vencimiento para la ratificación, pero el jefe le dijo que ya era demasiado tarde para hacer algo, por lo que era preferible que González Placencia desistiera. Por esa razón, se tuvo que abrir un nuevo proceso para buscar quién sería la cabeza en la Comisión de Derechos Humanos del DF, a la que ayer llegó por unanimidad Perla Gómez Gallardo, identificada con el líder de la Asamblea Legislativa.
Desde la semana pasada se sabía que ella sería la próxima ombudsman de la ciudad, pues tanto Mancera como el resto de las fuerzas políticas le darían su respaldo, a pesar de que había otros 28 aspirantes.
Y todo iba bien, pero el viernes por la tarde los diputados que llevaron a cabo el proceso de elección recibieron indicaciones de que metieran el freno, pues habían surgido algunas dificultades y Perla ya no estaba tan firme.
Nadie supo qué tipo de inconvenientes, pero muchos en Donceles piensan que pudo haber sido una diferencia entre Granados y Serrano, aunque al final las cosas se recompusieron y todo salió como estaba previsto.
Y aunque las aguas parecen haber regresado a la calma, a muchos llamó la atención de que, desde el lunes anterior, los diputados progresistas tendrán que reunirse todas las semanas con el secretario de Gobierno para recibir línea.
Eso sí, debe calentar, pues se supone que quien coordina y opera es Granados, por lo que a varios extraña que se haya tomado la decisión de meter a Serrano a reunirse con ellos cada semana. Por lo pronto, en la reunión del pasado lunes, el líder de la ALDF sólo estuvo unos minutos y abandonó el lugar antes de que terminara, dejando al secretario de Gobierno al frente para concluirla.
A lo mejor no tiene nada de raro y sólo es para amarrar la acción del GDF y sus diputados, pero la decisión ha dado paso al chismorreo entre las curules, donde perciben una división en esa mancuerna operativa.
CENTAVITOS… Por cierto, quienes quieren aprovechar el presunto distanciamiento entre Granados y Serrano son sus enemigos dentro de la ALDF, pues diputados de corrientes contrarias se disputan lo que quieren ver como un vacío en Donceles. Por una parte, los enviados de IDN, teniendo como cabeza a la diputada Ariadna Montiel, buscan adueñarse de la coordinación, al grado de impedir que otros diputados quieran conducir las reuniones del grupo parlamentario del PRD cuando Granados no está. Seguramente las cosas se compondrán pronto, sobre todo ante los temas tan importantes que se avecinan como el presupuesto 2014… y es que en el tema de los dineros nadie quiere quedar fuera.