El beso de Mariana

Nadie en el PAN otrora partido de mochos le dijo nada a Mariana Gómez del Campo por el beso que le plantó en la boca a su novio, en uno de los palcos del salón de sesiones del Senado. “Al contrario, se rieron”, nos aseguró la senadora del azul. El beso de Mariana ...

Nadie en el PAN —otrora partido de mochos— le dijo nada a Mariana Gómez del Campo por el beso que le plantó en la boca a su novio, en uno de los palcos del salón de sesiones del Senado. “Al contrario, se rieron”, nos aseguró la senadora del azul.

 El beso de Mariana fue congelado por los fotógrafos que cubrían la sesión. Fue un gesto de despedida. Nada más. Nunca imaginó que la inquisición del siglo XXI iba a reaccionar de esa manera. La foto fue difundida en los principales diarios locales y nacionales. La imagen vende. Lo más criticable son los comentarios soeces y misóginos que de ella se hicieron en las redes sociales.

Mariana no se dejó intimidar. No tiene nada que reprocharse. Votó cada una de las reservas. No le faltó el respeto al recinto ni dejó de hacer la tarea parlamentaria. Participó en todas y cada una de las votaciones sobre la reforma laboral, que en esos momentos se discutían.

 A la distancia lo toma con filosofía. “Es pura envidia. La mayoría no tiene quien los quiera”, dice, en tono de broma.

El PRI siempre sí va con la transparencia y democracia sindical. Nos confirman que sí hubo “línea” para que diera su brazo a torcer en artículos controvertidos de la llamada reforma laboral. “Los dos temas van a salir”, anticipó un legislador del tricolor de la línea dura, que sigue de cerca las negociaciones con los otros partidos representados en el Congreso.

Ya está muy cerca un acuerdo en la redacción del artículo 371 sobre elecciones libres secretas y directas de los dirigentes sindicales. Una palabra es la diferencia. El tricolor busca que se le añada la palabra “indirectas”, pero ya no insiste en la elección a mano alzada de los dirigentes de siempre.

El único artículo por el que no transita el resurgido partidazo es el 388 bis de la reforma laboral. Propuesto por la senadora perredista Alejandra Barrales, este artículo somete a voto libre, directo y secreto los contratos colectivos de trabajo. Alega, no sin razón, que es un riesgo para la estabilidad del mundo laboral: “Es un absurdo”, recalcó la fuente.

El legislador explicó la lógica de Peña Nieto. “Quiere empezar su gobierno con una chamba difícil menos”, nos dijo.

 Otro priista, el senador Eviel Pérez Magaña, contrastó las actitudes de Peña y Calderón. “¿Cuándo viste eso con Felipe? ¿Cuándo lo viste adecuándose a las posturas de la oposición? Eran puras descalificaciones”, recalcó. Muy orondo, el oaxaqueño abundó: “Con Peña no hay vetos y sí posibilidades de acuerdo”.

La Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados, en sesión permanente, pospuso la discusión de los artículos citados con la esperanza de que, ahora sí, encuentren la redacción adecuada. Ya es casi un coro escuchar que habrá reforma laboral esta semana.

Más de Peña. Sus detractores se aferran a presentarlo como “producto de la mercadotecnia”. En la campaña electoral repetían que era el candidato de las televisoras. Ya es Presidente electo. Con esa investidura, asiste hoy a una comida con los integrantes de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión que preside Tristán Canales. Una buena ocasión para aclarar paradas.

 Y es que hoy se inicia la semana 54 de los nonagenarios radiodifusores mexicanos.

Recibirán el jueves al presidente Calderón y durante tres días dialogarán con autoridades, legisladores y especialistas en radio y televisión. El evento es plural. Leemos que entre los participantes en los debates figuran Alejandra Barrales, Fernando Castro y Javier Lozano. Hay respetables moderadores, como Sergio Sarmiento y Pablo Hiriart.

La apertura que muestran los radiodifusores tiene una mancha. La ausencia de Javier Corral. El senador del PAN conoce el tema. Escucharlo no va en desdoro de nadie. Sería un hit con bate blanco.

Causó extrañeza en la Cámara de Senadores la solicitud del director general del ISSSTE, Sergio Hidalgo Monroy Portillo, de reunirse con los integrantes de la Comisión de Salud de ese órgano legislativo, para tener “un primer acercamiento” en temas relacionados con seguridad social y salud.

Ese “primer acercamiento” lo propone para el 7 de noviembre próximo, a 23 días del cambio de gobierno. A algunos senadores les ganó la risa. Unos preguntaron que cuántos “acercamientos” piensa tener en el lapso que le queda del cargo. Otros, mordaces, preguntaban si ya lo habrían “ratificado”. La solicitud viene firmada por Iván Jaimes, coordinador de enlace institucional del ISSSTE.

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