Espejos
- La industria del cable puede respirar tranquila en tanto no se popularice Apple TV.
Los dispositivos de Apple han generado un síndrome similar a la codependencia que algunas personas experimentan en las redes sociales.
Si fuera una patología, debería llamarse “actualizacionosis”. Y es que, para suplir la ansiedad que genera en los geeks la ausencia de inventos, cada upgrade de un sistema operativo se siente como si se estrenara un nuevo gadget.
Todo comienza con una espectacular conferencia para desarrolladores en la que se explican las futuras prestaciones que ejecutarán las Mac, los iPhones y los iPads.
Ese mismo día se libera una versión beta del sistema operativo para ir creando sus aplicaciones. A partir de ahí pasan tres largos meses antes de que la última versión esté al alcance de los usuarios. Lapso suficiente para comerse las uñas de los nervios.
Por lo general, en cada nueva actualización Apple presume 100 o 200 nuevas características que, en términos prácticos, se reducen a cuatro o cinco realmente útiles.
En muchos casos se trata de prestaciones que podrían haber sido incorporadas desde mucho antes y que los expertos en jailbreak se encargan fácilmente de descubrir y liberar.
Por ejemplo, la función para copiar, cortar y pegar textos apareció en el iPhone sólo a partir de la versión 3.0 del año 2009, cuando dispositivos como la BlackBerry podían ejecutarla desde mucho antes.
Es claro que el verbo “actualizar” significa también una poderosa herramienta de mercadotecnia para la firma de Cupertino.
Muestra de ello es el lanzamiento, el miércoles 25, del sistema operativo Mountain Lion en la MacApp Store, que representa una de las puestas al día más radicales que Apple haya emprendido en sus computadoras y continuadora de una tendencia en la que los equipos de escritorio toman cada vez más características de los dispositivos móviles.
Además de su notoria rapidez, entre otros zarpazos del Mountain Lion están una integración casi total con Twitter y Facebook, aunque esta última estará disponible en otoño. Ahora es posible tuitear páginas, documentos e imágenes desde Safari, iPhoto, Vista Previa y otras aplicaciones. También incluye iMessage, que permite chatear desde la PC con usuarios de iPhone, iPad o iPod touch conectados vía internet.
Sin embargo, el cambio más notable y digno de reseñar se llama Duplicación de AirPlay.
Se trata de un “efecto espejo” (como sugiere su nombre en inglés, AirPlay Mirroring) que ya estaba disponible en el iPhone 4S y en el iPad 2 y 3, pero que ahora cobra su verdadera dimensión.
Por medio de una red WiFi y un Apple TV, es posible reproducir sin cables lo que aparece en la pantalla de la Mac en una televisión LCD, con una calidad de definición ajustable pero que puede alcanzar los 1080p en HD.
De entrada, escuelas y empresas pueden ir diciendo adiós a los viejos proyectores atascados de cables y que cuestan más de 15 mil pesos para reproducir láminas de PowerPoint en un monitor más grande.
Pero eso no es todo. Al menos en Estados Unidos, las potencialidades de esta prestación deberían hacer temblar a la industria de televisión por cable.
Así lo parece sugerir una nota publicada en la edición web de la revista Wired, que resalta el hecho de que muchos contenidos (música, series de TV, películas) disponibles en la web pueden ser vistos ahora en la pantalla de la tele sin pagos extra y sin restricciones técnicas (como ocurre con las apps para iOs, cuyo ecosistema limita a un par de formatos la ejecución de videos).
Es el caso de Hulu, servicio de streaming de series televisivas, y de ciertos materiales que YouTube restringe en dispositivos móviles por motivos de copyright, pero que pueden ser vistos sin problema alguno en las PC.
Por lo pronto, quien esto escribe ya hizo la prueba de proyectar en la tele un capítulo de South Park tomado de su sitio web por medio de una MacBook Pro. La experiencia equivale a tener televisión a la carta.
Como bien advierte Wired, la industria del cable puede respirar tranquila mientras no se popularicen los Apple TV y la gente prefiera aún las PC en lugar de las Mac.
Sin embargo, como sucede en los espejos retrovisores, los objetos suelen verse más cerca de lo que están. Y AirPlay Mirroring demuestra que un futuro nebuloso ya se deja ver ahí.
