Flexibilidad
- Apple está tan imbuida del ADN de su creador, que éste prevalecerá por muchosaños.
Un nuevo video, disponible en el apartado sobre políticas de reclutamiento de la página oficial de Apple en Estados Unidos y España, contiene información muy reveladora, no sólo la que puede obviamente generar esperanzas para profesionales de dos países con una fuerte crisis de desempleo.
En el corto de poco más de cuatro minutos, dirigido a quienes aspiran a formar parte del imperio de Cupertino, directivos de diversos departamentos exponen la filosofía de la compañía, que en apretada síntesis resume el postulado que dio fama a su fundador, Steve Jobs: una búsqueda constante de perfeccionamiento e innovación.
“No puedes formar parte de Apple a menos que seas realmente bueno”, dice en el video Luciana, integrante del departamento de Recursos Humanos, en consonancia con un discurso en el que la aspiración es lograr “cosas grandes”, innovadoras, creativas, poco convencionales, con el lujo de profundidad que implica pulir hasta el último detalle.
Las imágenes ilustran el grado de involucramiento de cada una de las áreas en el diseño de un producto o la adopción de una tecnología, y también hacen alarde de la diversidad cultural y multirracial. “No hay una sola manera de resolver un problema”, dice Marisa en el único fragmento del video hablado en español, justo el que se refiere a la capacidad y flexibilidad de los empleados de Apple para adaptarse rápidamente “a circunstancias que cambian constantemente”.
Hasta aquí, todo va en sintonía con la filosofía de Jobs resumida en la frase “Think different” y parece cumplirse así el vaticinio de su biógrafo, Walter Isaacson, en el sentido de que la empresa está tan imbuida del ADN que le imprimió su creador, que éste prevalecerá muchos años.
Pero, como el propio video sugiere, una de las características de la firma de la manzana es justamente la flexibilidad: aunque ciertos dogmas establecidos por Jobs seguramente permanecerán vigentes, hay otros que no sobrevivirán a la necesidad de Apple de mantener su liderazgo frente a sus rivales y de atender las necesidades de sus usuarios, muchos de ellos más interesados en soluciones prácticas que preciosistas.
Hacia este último sentido apuntan dos rumores que, con Jobs en vida, jamás habrían sido tomados en serio. El primero, el diseño de un iPad mini, de siete u ocho pulgadas, con el que Apple competiría en el segmento de productos de gama baja (es decir, más baratos), con el Kindle Fire de Amazon y el Nexus 7 de Google.
El segundo, que la próxima generación del iPhone tendrá una pantalla más grande, al estilo del Galaxy de Samsung.
En este último aspecto, curiosamente, el video de reclutamiento ha dado pie para nuevas especulaciones: en el minuto 0:57 del corto es posible observar a un grupo de empleados discutiendo sobre varias fotografías de productos pegadas en la pared.
Una de ellas, según el muy bien entrenado ojo de quienes alimentan con fantasías sus blogs, representa un modelo de iPhone que corresponde con el descrito por los rumores esparcidos en el ciberespacio. La imagen es tan instantánea y tan pequeña que creer esa versión es tan sólo un acto de fe.
Sin embargo, en lo que sí se dio ya un cambio radical respecto a la visión de Jobs es en uno de los productos que el video presenta como ejemplo de detalle excepcional: la Smart Cover, funda para el iPad 2 que representó todo un reto de ingeniería considerando que se adhiere al dispositivo mediante una bisagra magnética. Una solución propuesta por el propio Jobs (según narra Isaacson) para no cubrir por completo ni engordar un aparato que debía lucir delgado, fino, minimalista, mágico.
Algo pasó en el camino que, sigilosamente, sin gran alarde publicitario, Apple sacó a la venta un producto muy parecido llamado Smart Case, sin bisagras ni imanes y que cubre por completo la parte posterior de aluminio del iPad.
En su diseño es notorio el esfuerzo por mantener el estilo fino, pero es obvio que una cubierta así habría enfurecido a un Jobs casado con sus convicciones estéticas.
Sin embargo, en defensa de los diseñadores de la Smart Case, habría que resaltar la flexibilidad de haber creado un producto quizá menos bonito, pero sumamente práctico para quienes dan a su tablet el uso rudo de un vehículo todoterreno.
