Gran ridículo
- Los representantes de Televisa y de Iusacell ya fueron informados de que, por votación dividida, la CFC negó la alianza entre ambas firmas.

David Páramo
Padre del análisis superior
Es verdaderamente ridículo el comunicado de prensa que emitió ayer la Comisión Federal de Telecomunicaciones (CFC) en el que se puede leer que “comenzaron ayer el proceso de notificación de la resolución del pleno de la Comisión sobre la concentración Televisa-Iusacell. El proceso ha sido complejo, pero va por buen camino y continuará mañana.
“Tal como se comunicó el martes 24 de enero, fecha en que el pleno tomó la decisión, la Comisión Federal de Competencia (CFC) publicará su decisión una vez que haya culminado con éxito el proceso.”
Se trata de una solicitud que fue presentada hace nueve meses. Que tuvo un proceso de discusión de seis horas entre cinco comisionados y hasta el momento no han podido terminar lo que los abogados llaman el engrose de la sentencia o cualquier cosa.
Sin embargo, los representantes de Televisa y de Iusacell ya fueron informados de que, por votación dividida, el pleno de la CFC negó la autorización para una alianza que mejoraría la competencia en las telecomunicaciones.
Sólo los muy desinformados pensaban que la CFC podría autorizar y/o condicionar la alianza, puesto que desde el principio Eduardo Pérez Motta filtró que votarían en contra y después filtraron a diversos medios de comunicación la negativa. Dicen que no lo obtuvieron por esa fuente; sin embargo, supuestamente sólo los cinco comisionados y otras muy pocas personas sabían el resultado de la votación.
A partir de este momento los abogados de Televisa y de Iusacell han comenzado a realizar un análisis jurídico muy detallado en torno a la sentencia para pedir, primero, un proceso de reconsideración y después recurrir a un amparo directo.
Hay que ser muy claros. La decisión del la CFC que ya fue informada a las partes, pero no ha sido notificada oficialmente, es un durísimo golpe en contra de la competencia en el sector de las telecomunicaciones y daña directamente el interés de los usuarios, quienes tienen que pagar elevados precios por un servicio de mala calidad.
Explicaciones
La aventura española de Juan José Suárez Coppel no puede ser borrada a pesar de Jordy Herrera y la firma y contrafirma de convenios con Repsol, anuncios a la Bolsa de valores española que se rompió el convenio con Sacyr y demás. Gran parte de la opinión pública y los consejeros independientes de Pemex no entienden cómo es posible este sainete y, peor aún, el resultado en el que los directivos de la paraestatal mexicana mostraron la ingenuidad de niños de preescolar y de un secretario de Energía dando palos de ciego. Es necesario poner un alto a las acciones de Suárez Coppel, quien sistemáticamente ignora al Consejo de Administración quien, además, toma decisiones total y absolutamente absurdas.
Salida
En la Cofetel prácticamente se da como un hecho que Mony Sacha de Swaan dejará la presidencia del organismo. Durante muchos meses la situación se deterioró de una manera sistemática, ya que este hombre dio la espalda no sólo a sus pares sino a su superior jerárquico para llevar una agenda personal en la que se incluyó contratos para sus compañeros de fin de semana. En esta columna le hemos hablado desde hace muchos meses sobre la pésima relación de Mony Sacha con Dionisio Pérez-Jácome y Héctor Olavarría, a pesar de los buenos oficios de los funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
Hoy parece que Mony
Sacha está por terminar lo que cree, será su salida triunfal como víctima de los poderes fácticos, sea lo que sea eso.
Mentiras
La administración de Vitro, encabezada por Adrián y Federico Sada, ha propalado dolosamente que su proceso de reestructuración financiera avanza de una manera correcta y están cerca de llegar a una solución. Sin embargo, la realidad es que los acreedores internacionales siguen adelante con sus acciones jurídicas y en contrasentido de los dichos de la firma regiomontana siguen acumulando victorias jurídicas.
¿Otra vez?
Felipe Consuelo es un falso. El juez que lleva el Concurso Mercantil de Mexicana de Aviación tiene una rutina muy desgastada. Cada que se acerca el fin del procedimiento “aparece” un inversionista que ya depositó en un banco los 300 millones de dólares que se requieren para rescatar la línea aérea. Evidentemente no explica si tienen o no fondos, en qué banco lo depositaron o cualquier otro dato que dé validez. La siguiente parte de la historia es que “los inversionistas” se tienen que reunir con funcionarios de las secretarías de Hacienda y Comunicaciones y Transportes. Según la rutina de Consuelo con este “inversionista” puede extenderse el plazo del concurso. Con más pena que gloria desaparece el “inversionista” en medio de gritos y declaraciones de los miembros de los sindicatos de aviación según los cuales el “inversionista” fue hostigado y perseguido por el gobierno que, en la mente de estos tristes líderes, tiene la obsesión de evitar que regrese la línea aérea. El fideicomiso donde supuestamente se van a depositar los recursos es el 1363-2011 en Banca Mifel y participan Margarita del Villar, Martín Madero y José Miguel Orozco. En medio el juez, Gerardo Badín y la burocracia del Concurso Mercantil mantienen su trabajo, pues son los únicos que ganan con esta situación. Sería deseable que apareciera Med Atlántica o cualquier otro inversionista serio y con un plan de negocios que se terminaría volviendo caso de estudio en las escuelas de administración porque se rescataría a una empresa quebrada que en menos de dos años su participación de mercado fue tomada por otros... Sin embargo, eso parece una utopía.