Una promoción turística atípica para 2012
- Resulta particularmente positiva la presencia, no sólo a nivel federal sino estatal, de funcionarios del sector con una orientación técnica y no política.
Si la concreción de algunas medidas de “alto impacto” del Acuerdo Nacional por el Turismo podrían generar un crecimiento adicional para el turismo mexicano en 2012, otro aspecto que vale tener en cuenta es el de la promoción.
Después de dos años sin contar con agencias de publicidad, finalmente el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), cuyo director general adjunto es Rodolfo López Negrete, no sólo se valdrá de ellas en 2012, sino que podrá tomar decisiones que trasciendan el sexenio.
Pero además resulta particularmente positiva la presencia, no sólo a nivel federal sino estatal, de diversos funcionarios del turismo con una orientación técnica y no política, precisamente en un año electoral.
Resulta que ni Gloria Guevara, secretaria de Turismo, ni los titulares del sector en las entidades donde se encuentran los principales destinos del país, tienen un perfil predominantemente político.
Allí está el caso de Aurelio López Rocha, quien es un empresario de Jalisco; el de Rodrigo Pérez, un joven profesional que obtuvo la posición en Nayarit tras la última campaña gubernamental; Leticia Perlasca, de Veracruz, quien viene del ámbito educativo.
También está el caso de Oralia Rice, en Sinaloa, con una larga trayectoria en el PAN, pero que ha vivido como consultora turística y fue subsecretaria de Planeación Turística en Sectur federal.
Mientras que en Guerrero está Graciela Báez, economista y administradora pública, y en Baja California Sur, otro empresario, Rubén Reachy.
Quizá la única excepción sería Juan Carlos González, ex presidente municipal de Cozumel y hoy secretario de Turismo de Quintana Roo, aunque él mismo sabe que su futuro político depende en buena medida de los resultados que aporte al sector económico más relevante de su estado.
Todo esto resulta interesante, pues aunado al tema de las agencias, permitiría que por primera vez en tres años, se pueda organizar una campaña importante para la Semana Santa y la temporada de verano.
Resulta que el Turismo, junto con Educación y Salud, son los únicos que pueden seguir haciendo promoción inmediatamente antes de las elecciones.
Aunque la práctica, por lo menos en las dos últimas transiciones presidenciales, ha sido extremar las precauciones para evitar potenciales denuncias ante el Instituto Federal Electoral (IFE).
Si además consideramos que al cambio de administración, sea quien fuera el próximo Presidente, no sólo seguirán en marcha los contratos con las agencias, sino que debería haber campañas en marcha, todo esto podría operar en beneficio del crecimiento turístico.
Un tema a ser considerado, si se trata de encontrar fórmulas para impulsar uno o dos puntos ese crecimiento de entre tres y 4% que estiman los expertos para el periodo de 2012.
