Metas inalcanzables y un escenario verosímil
- El presidente Felipe Calderón se ha referido a Gloria Guevara, secretaria de Turismo, como una colaboradora comprometida y excepcional.
Gloria Guevara, secretaria de Turismo, atraviesa por un momento en el que tiene el reconocimiento de su jefe y de la comunidad turística internacional, pero en el cual, podría ser vulnerable en el contexto de las elecciones presidenciales en puerta.
Hace dos semanas en Los Pinos, durante la presentación al trade turístico del Royal Tour, el presidente Felipe Calderón se refirió a ella como una colaboradora comprometida y excepcional.
Fue nombrada presidenta de la asociación turística que integra a los países del Mundo Maya y México obtuvo la sede para organizar la primera reunión regional del World Travel & Tourism Council (WTTC), organismo que representa a las principales empresas turísticas del mundo.
Algunos políticos también se cuadran. En la biografía de Steve Jobs, el fundador de Apple, que publicó Walter Isaacson, éste se refiere al poder de la inocencia, un aspecto que permitió al genio lanzarse a realizar aventuras empresariales sin autolimitarse.
Con esa misma fuerza Guevara consiguió lo que políticos de colmillo retorcido no pudieron, como fue la firma del Acuerdo Nacional de Turismo; incluso, ni siquiera se habrían atrevido a plantearle al Presidente que bajara con casco y a rappel el Sótano de las Golondrinas.
Nada más como un detalle que ejemplifica el riesgo, a un camarógrafo que participaba en la filmación le dio pánico a medio camino y se dedicó a gritar improperios, mientras lo sacaban a toda prisa de aquel conducto de roca.
El problema para tener un balance totalmente favorable, son las cifras. Crecer 15% cada año en la recepción de turistas internacionales no se logrará con la infraestructura, la conectividad aérea y los recursos para promoción con los que cuenta el país.
Este año el crecimiento será cercano a 3%, el pronóstico de quienes midieron las variables con base en una metodología que se conoce desde hace muchos años.
Colaboradores cercanos de Guevara le han propuesto que corrija públicamente la meta, algo que ella no ha aceptado.
Su argumento es que los mexicanos debemos dejar de hablar mal de los mexicanos y que de nada sirve enfatizar las inconsistencias cuando hay tantos retos por delante.
Algunos defensores oficiosos están diciendo que las metas no se alcanzaron porque la situación económica cambió.
En realidad ésta no ha cambiado y no se alcanzaron, ni se alcanzarán, mientras no haya una mayor conectividad aérea, una inversión multimillonaria en infraestructura, un presupuesto para promoción que se ejerza con eficacia y con una perspectiva de largo plazo, además de un gobierno que elimine trabas y unos empresarios más agresivos.
Si a fin de sexenio hubiera algunos avances en esos aspectos, Guevara podría mostrar un escenario verosímil para alcanzar sus ambiciosas metas.
