Buen Fin, a contracorriente del turismo
Los primeros reportes del sector sobre los resultados del último
Si el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2012 dejó claro que el turismo seguirá sin tener los recursos públicos que requiere para detonar su potencial de crecimiento y generación de empleos, El Buen Fin podría considerarse una propuesta a contracorriente de este sector.
Los primeros reportes sobre los resultados del último "fin de semana largo" del año resultaron positivos para diversos destinos. La Asociación Mexicana de Hoteles, que preside Armando de la Cruz, declaró el domingo que los pronósticos habían quedado ampliamente rebasados.
Desde su perspectiva, estos "puentes" habrán contribuido este año a incrementar en dos puntos porcentuales la ocupación hotelera en México; además, consideró que en los principales destinos de playa hubo ocupaciones de más de 80 por ciento.
En línea con lo anterior, Graciela Báez, secretaria de Fomento Turístico de Guerrero, anunció que la ocupación en Acapulco había sido de 82%, y destacó diversos eventos como el Air Show o la presencia de los actores Sophia Loren y Alain Delon, en el Festival Internacional de Cine, para recuperar la imagen de Acapulco.
Otro ejemplo fue Maza-tlán, con una ocupación cercana a 70%, lo que implica una recuperación después de los problemas que ha sufrido este destino por el tema de la inseguridad.
Sin embargo, el comentario que también vale la pena tener en cuenta es el que hace Francisco Madrid, director de la Escuela de Turismo de la Universidad Anáhuac, quien encuentra una contradicción entre El Buen Fin y el "fin de semana largo".
Efectivamente, lo que busca este último es motivar a los viajeros para que salgan de sus casas y vayan a algún sitio a vacacionar, mientras que la apuesta por la reactivación del consumo invita a gastar en el destino de origen.
Pocas fueron las empresas ligadas al turismo, como Interjet, de Miguel Alemán Velasco, que aprovecharon el momento para lanzar alguna oferta en la compra de boletos de avión por anticipado.
A contracorriente, seguramente es muy difícil medir cuántas personas decidieron no salir de viaje para gastar su dinero en unas ofertas que, además, podrían ser muy superiores en años subsecuentes.
La premura con que se hizo derivó en que muchas tiendas apenas alcanzaran a negociar meses sin intereses con algunas tarjetas o a bajar los precios de forma marginal.
Ciertamente el Viernes Negro en Estados Unidos tiene un arraigo importante y se ha convertido en un acicate para darle un empujón a las ventas antes de las fiestas decembrinas.
La ejecución en México debe mejorarse, pero también sería positivo hacerlo en una fecha que no involucre a uno de esos fines de semana largos, que ayudan a incrementar la ocupación de los hoteles.
