Automatización del riego

Una medida de racionalidad en el cuidado del agua que está al alcance de todos

Este año el temporal de lluvias se retrasó un mes, pero afortunadamente está lloviendo lo suficiente como para llenar las presas que abastecen al Valle de México, de continuar el temporal como hasta ahora.

Sin embargo, un buen temporal no debe ser motivo para no cobrar conciencia de lo frágil que es la Ciudad de México frente al cambio climático. Basta con que en un año se registren lluvias menores al promedio histórico para que el vital líquido tenga que racionarse, como ocurrió hace dos años, cuando padecimos una sequía moderada; ni qué hablar si se llega a tener una severa.

Por ello, una medida sencilla para ahorrar el agua es la automatización del riego de las áreas verdes. Se estima que en el DF las áreas verdes, tanto públicas como privadas, representan alrededor de 128 km2. Éstas están integradas por los parques y jardines públicos, los camellones y los jardines residenciales.

Se calcula que para su riego, los habitantes y las autoridades del DF destinan alrededor de mil 280 millones de litros al día, es decir, alrededor de 12 litros por metro cuadrado. Estos mil 280 millones de litros equivalen a 30% del consumo diario de la ciudad en época de calor.

Los expertos en agronomía consideran que en época de primavera-verano, cuando hay más oleadas de calor y sol, los jardines requieren alrededor de seis litros por metro cuadrado diarios, por lo cual en el DF tenemos una amplia ventana de oportunidad para reducir el consumo de agua.

Por esta razón una medida de racionalidad en el cuidado del agua que está al alcance de las familias y las autoridades es automatizar el riego de las áreas verdes. Existen en el mercado dispositivos sencillos y asequibles (que funcionan con electricidad o con baterías) que se conectan a la llave y que automáticamente abren y cierran el paso del agua a una determinada hora programada, además de que sólo permiten el paso del agua suficiente, evitando el desperdicio.

Está comprobado que la mejor hora para regar las áreas verdes es en la noche o en la madrugada. Nunca en el día, pues es cuando la mayor parte del agua se evapora. Pero difícilmente las personas (tratándose de los jardines de las casas) o los empleados gubernamentales (tratándose de parques públicos) pueden regar las áreas verdes a esas horas. Por ello, los dispositivos a que me refiero harían el trabajo por nosotros con el consecuente ahorro de agua por evaporación.

Los dispositivos proporcionan, además, la cantidad de agua exacta que requieren las plantas y pastos, lo cual evita el desperdicio, porque se puede programar el caudal de agua que recibirán las plantas y el pasto. También, al regar por la noche o por la madrugada, las redes tienen mejor presión de agua, por lo cual se evita que la presión disminuya durante el día (porque habrá menor consumo) y, con ello, muchas colonias que hoy no reciben el líquido durante la mañana o por la tarde, puedan tenerlo.

La inversión requerida para comprar e instalar estos aparatos es mínima, por lo cual se hace un llamado a la conciencia de los funcionarios públicos responsables del mantenimiento de los parques y a las familias que tengan jardines en sus casas para que los instalen. De esta manera podremos ahorrar grandes cantidades de agua en beneficio de las colonias que no reciben el servicio o lo reciben de forma limitada.

            *Doctor en derecho

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