¡Tienes un cuerpo maravilloso!

Sí podemos mejorar nuestra condición física para celebrar la vida a nuestros años

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Mi querido viejo: me da gusto que me leas, porque una de las cosas que a veces olvidamos cuando pasan los años es el tesoro de la lectura; tú sabes bien que la lectura te puede transportar a cualquier parte del mundo sin salir de tu casa, y que los placeres que vivimos cuando éramos adolescentes gracias a los libros, no se terminan, porque la maravillosa conjunción de la lectura y tu imaginación pueden hacer maravillas.

¿Por qué digo que tienes un cuerpo maravilloso? Simplemente porque aquí estás, vivo, después de muchos años en que tu organismo ha trabajado sin descanso, tu corazón ha latido miles de millones de veces, tus pulmones también, todos tus órganos han superado enfermedades y accidentes, y aquí estás. No es bueno hacer comparaciones, pero seguramente tú conoces a algunos amigos o compañeros que ya no están aquí, y en ese sentido eres un individuo afortunado, si estás leyendo ahora, tienes un cuerpo maravilloso.

¿Qué hay achaques? Sí, podemos tenerlos, y recuerda los sabios consejos del doctor M. Julién, médico francés de principios del siglo pasado, que decía: “quien tiene achaques no tiene enfermedades”, explicando que los dolores en los huesos o articulaciones, los problemas de la digestión, fallas en el oído, etcétera, son semejantes a los rechinidos y ruidos extraños que hace un automóvil que ha servido por muchos años.

Claro que tenemos que hacer caso al cuerpo para prevenir enfermedades y problemas que se presentan en esta época, para eso debe ser parte del “mantenimiento” diario de nuestro cuerpo, ese cuerpo irrepetible con el que entramos a la vida, mismo con el que algún día saldremos de ella.

¿Cómo cuidas tu cuerpo? Nadie sino tú puede atender todas las necesidades de tu propio cuerpo; hay ocasiones en que comenzamos a ser dependientes de los demás, porque hay molestias en la espalda o dolores en las rodillas o yo qué sé, pero la experiencia en diversos grupos de individuos ancianos, algunos de más de 85 años, señala que, si el individuo con muchos años que al parecer no se puede valer por sí mismo, recibe un entrenamiento muscular de activación de brazos y piernas, respiración, equilibrio, etcétera, en sólo diez semanas puede volverse casi totalmente independiente, y eso es una noticia magnífica para todos.

Si tú estás acostumbrado a hacer alguna forma de ejercicio: caminar, pasear por calles o jardines, nadar, bailar, etcétera, tanto tus huesos como tus articulaciones y músculos estarán bien, todo lo bien que pueden estar, ya que no tiene sentido que nos queramos comparar con los jóvenes de 20 o 30 años; pero si por alguna razón nunca has hecho ejercicio o deporte o lo dejaste hace tiempo, ¡puedes comenzar hoy mismo!, y verás que tu cuerpo es más fuerte y resistente que lo que imaginas, y que aunque no volveremos a tener la fuerza y el vigor de antaño, sí podemos mejorar nuestra condición física, y eso será una de las mejores maneras de celebrar la vida a nuestros años.

Un médico y filósofo francés, René Dubós, escribió un maravilloso libro que se llama Celebraciones de la Vida, en donde analiza nuestro papel en la vida junto con el que tienen todas las plantas y animales de la creación; él dice: “El propósito de la vida es la celebración de la vida”; y esta celebración no se acaba cuando te dan tu tarjeta del Inapam, sino que la podemos continuar hasta el último día de nuestra vida.

Espero tu comentario.

Médico y escritor

raalvare2009@hotmail.com

www.bienydebuenas.com.mx.

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