Le falta calor y compadecencia
México es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos que menos recursos per cápita gasta para atender la salud.
SALUD. El ser humano ha sido artífice de asombrosas máquinas y del desarrollo de una impresionante tecnología; pero es algo muchísimo más que cualquier máquina. Esta aseveración viene a colación a raíz de que BUPA, una aseguradora británica, ha hecho un estudio a nivel mundial sobre un tópico actual e interesante: el empleo de internet.
En lo que respecta a México, 89% de sus adultos que consultan internet para obtener información sobre enfermedades, medicinas o para preservar la salud, sólo 40% de ellos verifican si dicha información tiene seriedad y sustentabilidad científica, y que sólo ese porcentaje de internautas tiene posibilidad de confirmar esos datos con su médico vía correo electrónico. México ya está en cuarto lugar, después de Rusia, China e India, de los países que indagan sobre temas de salud.
No se trata de desdeñar ni de insinuar que deje de aprovecharse internet para obtener información del área de salud. Se trata, sí, de recomendar que los internautas se aseguren o cotejen que esos datos que consultan sean confiables, dado que por internet también circula información falsa o insustentable.
Igualmente se trata de recordar que todo diagnóstico adecuado y, particularmente, todo tratamiento requiere del calor, calidez se le dice ahora, de la relación médico-paciente que no la da la relación internet-paciente. Ningún invento del hombre tiene la sensibilidad y la necesidad de afecto y comprensión que a él le es inherente e insustituible.
OS comento que el ser humano, padece, a diferencia de sus inventos que fallan, se descomponen pero nunca sufren ni jamás reciben un compadecimiento. El término compadecer implica variados y trascendentes conceptos como: padecer con, sentir como propia la dolencia o pena del otro, que es uno de los principales papeles, obligados se sobreentiende, de todo el personal que labora en el área de la salud, especialmente los médicos.
No se cuestiona la ayuda que puede proporcionar el consultar tópicos médicos y de salud aun con los "asegunes" y desventajas que ello conlleva. Se objetiviza, sí, que en México por una parte estamos muy lejos de que un razonable porcentaje de su población pueda contar con internet y que muchos de los álgidos problemas de salud pública que aún padecemos dependen de muchos factores que ni tenemos resueltos, ni internet los contempla o cita.
OS refiero que ese informe de BUPA señala que los franceses son los que menos buscan información sobre salud en internet. La explicación de esto, desde nuestra perspectiva, radica en que los galos, aun contando con toda la tecnología para hacer diagnósticos, siguen fieles a la clínica, que incluso se conoce como "clínica francesa", que le da prioridad a la exploración física del paciente y al diálogo abundante del médico con éste.
También detectó que las mujeres son más dadas (86%) a usar internet para cuestiones de salud, que los hombres que suman 77%, y que 39% usa internet para buscar la experiencia de otros pacientes sobre la enfermedad que el consultante tiene o cree tener.
TRES APOSTILLAS. Nada mejor que desear que las cifras sobre la salud que presentó el presidente Felipe Calderón en la ceremonia del Día de la Enfermera sean indicativas de que dicho problema de la falta de salud, al que se enfrentan miles de compatriotas, será resuelto favorablemente en poco tiempo. No obstante, debemos estar muy conscientes del tamaño de este reto. México es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que menos recursos per cápita gasta para atender la salud de su población.
El Seguro Popular, que se originó en el sexenio anterior y que es eje de la política de salud del gobierno actual, tiene como objetivo central dotar de servicios médicos a todas las personas que no son derechohabientes del IMSS, del ISSSTE o algún otro servicio.
Pero, en los hechos, la ejecución de los recursos y la atención de los pacientes no depende directamente del Seguro Popular sino de las autoridades estatales que reciben los recursos federales. Por otra parte, esos recursos generan un trato inequitativo en algunos estados como Chiapas, Oaxaca o Guerrero, donde serán empleados acorde a las limitaciones de la infraestructura y personal que en dichos estados no tienen la idoneidad requerida. SALUD Y SALUDOS.
