Prevenir el suicidio: el reto urgente que México no puede seguir postergando
Cada 40 segundos alguien muere por suicidio; reconocer señales y hablar del tema puede marcar la diferencia
Cada 40 segundos, alguien en el mundo se quita la vida. El dato, repetido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), busca sacudir conciencias: el suicidio es prevenible. Y sin embargo, más de 720,000 personas mueren cada año por esta causa, la tercera en frecuencia entre los jóvenes de 15 a 29 años.
En México, la fotografía estadística revela una herida que crece en silencio. De acuerdo con el INEGI, en 2023 se registraron 8,837 suicidios, el 1.1% de todas las muertes del país. La tasa nacional alcanzó los 6.8 casos por cada 100,000 habitantes, con una brecha evidente: 11.4 en hombres frente a 2.5 en mujeres. La mitad de los casos se concentran en personas menores de 40 años.
La curva ascendente preocupa: en 2013 la tasa era de 4.9. Una década después, se ha disparado casi un 40%. Los estados de Chihuahua y Yucatán encabezan las cifras más altas, muy por encima de la media nacional.
Prevenir antes de lamentar
Los organismos internacionales insisten: el suicidio no es un destino inevitable, sino un fenómeno prevenible. La OMS y la OPS destacan cuatro pilares:
- Acceso oportuno a servicios de salud mental, sin estigmas ni barreras económicas.
- Restricción de medios letales, desde el control de armas hasta el manejo seguro de pesticidas y fármacos.
- Comunicación responsable en medios y redes sociales, evitando el morbo y privilegiando mensajes de esperanza.
- Fortalecer redes comunitarias —familia, escuela, trabajo— con protocolos claros para detectar señales de riesgo.
E
n México, el 65% de las muertes por suicidio corresponden a personas jóvenes. La prevención pasa por reconocer señales que suelen estar a la vista, pero se silencian: aislamiento repentino, frases de desesperanza, regalar pertenencias, consumo problemático de alcohol o drogas. Escuchar, acompañar y tomar en serio estas alertas puede marcar la diferencia.
El reto social
La OMS advierte del efecto contagio: la cobertura irresponsable en medios puede detonar nuevos intentos. En contraste, historias de superación tienen un efecto protector. “Hablar salva vidas, escuchar también”, insisten los especialistas.
La prevención no depende solo de la fuerza individual: exige políticas públicas, inversión real en salud mental y un cambio cultural. Normalizar la terapia, capacitar a maestros y médicos de primer contacto, y abrir líneas de ayuda accesibles son pasos urgentes.
Apoyo disponible en México
En México existen servicios como la Línea de la Vida (800 911 2000) o SAPTEL (55 5259 8121), disponibles las 24 horas. Pero los expertos coinciden: la mejor prevención empieza mucho antes de la llamada, con una sociedad capaz de mirar de frente al problema y hablar de él sin miedo.
¿Sabías que detectar a tiempo las señales puede salvar una vida? Comparte esta nota.
Si esta información te parece valiosa, compártela con quienes podrían necesitarla.
¿Conoces a alguien que podría estar en riesgo? Escuchar puede marcar la diferencia.
EL EDITOR RECOMIENDA









