Impiden a representante de ALF Beauty sacar equipo en sucursal Plaza Inn

A través de mensajes en el chat de afectados por ALF Beauty, se informó que este hombre fue visto intentando abrir la sucursal en Plaza Inn

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Este sábado por la mañana, antes de las 10:00 horas, un grupo de clientes afectados por el fraude de ALF Beauty logró evitar que un hombre, presuntamente representante de la empresa, intentara sacar equipo de la sucursal de Plaza Inn. El incidente ocurrió mientras los clientes, organizados en un chat, se movilizaban rápidamente tras recibir alertas sobre la presencia de este individuo en el lugar, quien traía consigo las llaves del establecimiento.

A través de mensajes en el chat de afectados por ALF Beauty, se informó que este hombre fue visto intentando abrir la sucursal para retirar las máquinas y otros equipos valiosos. Aunque no se ha confirmado la identidad del individuo, los afectados creen que podría estar vinculado con los directivos de la empresa. La situación desató una rápida movilización, con algunos clientes sugiriendo que se presentaran en el lugar para detener cualquier intento de llevarse el equipo, el cual podría ser clave para cubrir las deudas de la empresa.

El intento de retirar equipo

Testigos en el lugar reportaron que el hombre intentó sacar varias máquinas, cuyo valor se estima podría ayudar a saldar parte de las deudas pendientes con los clientes y empleados de ALF Beauty. Sin embargo, gracias a la intervención de los afectados, el equipo de seguridad de Plaza Inn impidió que el equipo fuera retirado. Se supo también que la empresa debía varios meses de renta a la plaza, lo que complicó la situación para el supuesto representante de la empresa, quien no pudo llevarse nada.

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Los mensajes del chat revelaron una creciente tensión entre los afectados, quienes temían que los responsables de la empresa intentaran liquidar los bienes restantes antes de enfrentar las consecuencias legales. “Es el momento de actuar”, comentaron algunos en el chat, sugiriendo que se mantuvieran fuera de la sucursal hasta que llegara una patrulla. Se pidió también la intervención de la seguridad de Plaza Inn para evitar que se llevaran el equipo.

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Hombre quita candados en local de Plaza Inn

Situaciones similares en otras sucursales

En el circuito comercial Zona Azul, Satélite, otra de las sucursales de ALF Beauty, se ha reportado una serie de movimientos sospechosos antes de su cierre definitivo. De acuerdo con una locataria vecina, la sucursal debía tres meses de renta, y en los días previos a la clausura, varias personas fueron vistas entrando y saliendo del local, llevando equipo y material en varias visitas. Según lo observado por los vecinos, los movimientos se realizaron de manera paulatina, lo que despertó sospechas entre los demás locatarios.

"Vinieron varias veces y sacaron varias cosas a cuentagotas. Los vecinos se dieron cuenta y les preguntaron qué estaban haciendo, a lo que respondían que estaban trasladando las máquinas de un lugar a otro. Luego, lo último lo sacaron un sábado por la mañana, sin ninguna preocupación, como si fuera un movimiento normal", explicó la locataria, sorprendida por la falta de control.

ALF Beauty despidió a empleados con engaños y amenazas tras su quiebra

La situación fue agravándose cuando, antes de desaparecer por completo, ALF Beauty cambió las chapas del local y también quitó el letrero de BodyBrite, colocando en su lugar el de ALF Beauty solo tres semanas antes de cerrar. Este detalle aumentó las suspicacias entre los demás locatarios, quienes comenzaron a discutir la posibilidad de que los responsables de ALF Beauty ya tenían en mente el desmantelamiento total de sus operaciones.

"La dueña del local, cuyo apellido es Laguna, está en proceso judicial para abrir el local. Al parecer, el equipo de ALF Beauty subarrendó el local sin informar correctamente. Le depositaron la renta desde una razón social distinta a la que ella tenía en contrato, y ahora, mientras intenta recuperar el espacio, está enfrentando una situación muy complicada legalmente", explicó la vecina afectada.

Lo que resulta aún más preocupante es el modus operandi que siguió ALF Beauty en Zona Azul. Según los comentarios de la locataria, muchos creen que el equipo que operaba en la sucursal es el mismo que fue visto en otras plazas, ejecutando tácticas similares. "Nos parece que han estado haciendo lo mismo en otros lugares, retirando equipo poco a poco y subarrendando los locales antes de desaparecer", añadió.

Este testimonio refuerza la idea de que ALF Beauty ejecutó un plan cuidadosamente pensado para desmantelar sus operaciones mientras trataba de evadir responsabilidades legales, tanto con los clientes como con los arrendatarios y empleados.

Denuncia y próximos pasos legales

Tras el incidente de este sábado, los afectados están organizándose para acudir al Ministerio Público y levantar una denuncia formal en contra de los responsables. Aunque la identidad del hombre que intentó retirar el equipo sigue sin confirmarse, los clientes sospechan que se trataba de un representante de la empresa, quien pudo haber actuado bajo instrucciones de los directivos.

Este suceso refuerza las sospechas de los afectados de que los responsables de ALF Beauty están intentando desmantelar los activos restantes de la empresa antes de enfrentar las consecuencias legales por el fraude. Los equipos incautados en la sucursal de Plaza Inn representan una oportunidad para recuperar parte de los fondos que la empresa adeuda.

El cierre de ALF Beauty, que comenzó a mediados de septiembre de 2024, ha desatado una ola de indignación entre clientes, empleados y locatarios en varias ciudades del país. La empresa, que ofrecía tratamientos de belleza de alta tecnología, cerró repentinamente sus sucursales, dejando tratamientos sin completar, empleados sin liquidaciones justas y arrendatarios con meses de rentas adeudadas. A medida que las investigaciones avanzan, se ha revelado que los directivos de ALF Beauty podrían haber estado planeando su desaparición desde hacía meses, utilizando tácticas como el traslado de equipo a otras sucursales y el subarrendamiento de locales.

El impacto del fraude ha sido significativo, tanto para los más de 300 clientes estafados como para los arrendadores de los locales comerciales en los que operaba ALF Beauty. Testimonios como el de la locataria en el circuito Zona Azul de Satélite han revelado el modus operandi de la empresa, que aparentemente aprovechó el deterioro de su situación financiera para desmantelar operaciones sin enfrentar a sus acreedores. Con el equipo retirado a cuentagotas y los cambios en los contratos de renta, ALF Beauty dejó un rastro de deudas y promesas incumplidas, afectando a varios sectores de la comunidad local.

El caso de ALF Beauty sigue desarrollándose, con más de 313 personas organizadas para llevar su denuncia ante las autoridades. A medida que surgen más acciones legales y se revelan nuevas tácticas de los responsables, las esperanzas de que se haga justicia y se recupere algo de lo perdido siguen en pie para los afectados.